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La España menos conocida: recorridos por los paisajes de Castilla – La Mancha

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Te proponemos adentrarte en una de las regiones españolas más desconocidas para descubrir algunos de sus pueblos más bonitos. Hablamos de pequeñas poblaciones de carácter rural, lugares poco frecuentados por los circuitos turísticos internacionales pero que concentran la tradición y cultura propia de la Castilla – La Mancha escenario de las historias de don Quijote. Te damos las pinceladas para recorrer, a través de algunos sus pueblos, cada una de las cinco provincias de la región: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo.

Albacete y sus pueblos en torno al río

Recorreremos uno de los paisajes rurales más característicos de la zona, formado por grandes hoces. Como ejemplo, dos bonitos pueblos que se asoman al río Júcar, al norte de Albacete: Alcalá del Júcar y Jorquera. A muchos sorprenden que se hayan podido construir en esa geografía. Se encuentran a unos 55 kilómetros de la ciudad de Albacete (con conexión en tren de alta velocidad con Madrid y Valencia). El puente romano de Alcalá del Júcar da acceso a un casco histórico que parece agarrarse al acantilado (de hecho hay viviendas cueva en la propia roca). Mientras, Jorquera se extiende como si formara parte del meandro del río y su atalaya casi se confunde con la roca. Su vista aérea o desde el otro lado del río realmente sorprende. Este tipo de paisaje lo encontrarás también al sur de Albacete, en las hoces del río Mundo, con Liétor (a unos 60 kilómetros de Albacete). Desde la distancia, el pueblo parece una cresta que corona la montaña.

Alcalá del Júcar (Castilla la Mancha)

Ciudad Real, la llanura de La Mancha

Te proponemos atravesar otro de los paisajes que definen la región: las largas llanuras que se confunden en el horizonte. Podemos hacerlo combinando dos de los puntos fuertes de Ciudad Real (la literatura y el vino) y las visitas a algunos de sus pueblos menos conocidos. Un posible recorrido podría ser: - Campo de Criptana: sus molinos de viento son imagen universal de la novela de “El Quijote”. - Tomelloso: posee algunas de las bodegas más prestigiosas de la zona. - Argamasilla de Alba: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” es el comienzo de la historia de don Quijote y, según los estudiosos, se refiere a este pueblo. Podrás visitar la Casa Cueva Medrano, donde Cervantes estuvo encarcelado y empezó su famosa novela.

Castillo de Peñarrova en Argamasilla (Castilla la Mancha)

- Villanueva de los Infantes: una villa monumental que desvela sus tesoros en torno a su plaza Mayor de principios del siglo XVII. - San Carlos del Valle: destino de peregrinación gracias a la iglesia del Santísimo Cristo del Valle. Llama la atención su plaza Mayor. - Valdepeñas: para muchos, la capital del vino en Castilla – La Mancha. - Almagro: posee el único corral de comedias del siglo XVII que conserva su estructura original y además permanece activo. Este recorrido apenas supera los 200 kilómetros. Te recomendamos al menos un fin de semana para disfrutarlo con la calma necesaria.

Ciclista entre molinos de Castilla - La Mancha

Cuenca, tierra de castillos

Son muchas las fortalezas que encontrarás y algunas en fantástico estado de conservación. Partiendo de la ciudad de Cuenca (conectada con tren de alta velocidad con Madrid en apenas una hora) podremos realizar distintos recorridos de un día para conocer algunas. Hacia el oeste, la ruta iría por lugares como Huete, Uclés, Belmonte o Alarcón. Del primero, te recomendamos visitar el castillo de Luna y la iglesia de Nuestra Señora de Atienza. Uclés conserva la huella del paso de distintas culturas y en su silueta ya destacan sus dos principales atractivos: un importante monasterio cristiano y su fortaleza de origen árabe. Mientras, en Belmonte se encuentra uno de los castillos mejor conservados de la región. A menos de una hora hacia el este, puedes conocer el castillo de la localidad de Alarcón. En total, la ruta tiene poco más de 200 kilómetros.

Vista de Atienza (Castilla la Mancha)

Otra opción podría ser dirigirnos hacia el este para visitar lugares como Cañete o Moya. El primero conserva su estructura defensiva árabe con los restos de su castillo en posición elevada sobre un bonito pueblo de casas blancas y tejados rojizos. Mientras, en Moya tendrás la oportunidad de recorrer las ruinas de la que fuera una relevante villa medieval y en la que aún se reconoce el alcázar, las murallas, iglesias y conventos. Si decides hacer una ruta circular para volver a Cuenca, buenas paradas podrían ser Huélamo y Fuentes, bonitos pueblos de la Serranía de Cuenca. En conjunto, la ruta no llega a los 250 kilómetros por carretera.

Guadalajara y su arquitectura negra

Pequeños pueblos de casas de piedra y tejados oscuros en los que parece no pasar el tiempo. Son los llamados pueblos de la arquitectura negra de Guadalajara, otro de los paisajes propios de Castilla – La Mancha y una fantástica opción de turismo rural. Anota estos nombres: La Vereda, Matallana, Majaelrayo, Campillejo, El Espinar, Campillo de las Ranas, Robleluengo, Valverde de los Arroyos… Son pequeñas poblaciones muy próximas entre sí que puedes conocer en una ruta de apenas dos horas en coche. La zona se encuentra a aproximadamente una hora de la ciudad de Guadalajara (conectada con Madrid por tren o por carretera en un trayecto inferior a la hora) Otra interesante ruta por pueblos de la provincia de Guadalajara sería la que une lugares como Atienza, Sigüenza, Brihuega y Pastrana. Son localidades monumentales de mayor tamaño, pero imprescindibles para conocer algunos de los castillos, casas palaciegas y cascos históricos más interesantes de la región. El recorrido es de alrededor de 225 kilómetros.

Arquitectura Negra en Valverde de los Arroyos, Guadalajara (Castilla la Mancha)

Toledo, entre plazas mayores y molinos de viento

Te proponemos dos opciones para conocer algunos de los pueblos más bonitos de la provincia. La ciudad de Toledo es un punto obligado en cualquier visita a la zona. Por eso, la tomamos como punto de partida para pequeñas escapadas a villas próximas. Guadamur está a menos de 30 kilómetros y posee un bonito castillo del siglo XV. Puebla de Montalbán se encuentra a alrededor de 35 kilómetros y muchos de sus edificios de mayor interés están en su plaza Mayor balconada. Maqueda, donde se sitúa el castillo de la Vela, está a unos 40 kilómetros. A una distancia similar se encuentra la villa monumental de Orgaz, en la que su plaza Mayor y el castillo de los Condes reflejan la importancia que alcanzó en el siglo XVIII. Aunque si hay una plaza mayor cuya imagen es icónica es la de Ocaña (a unos 50 kilómetros de Toledo), que sorprende por su gran tamaño.

Castillo de Guadamur (Castilla la Mancha)

Por otro lado, la historia de don Quijote de La Mancha nos anima a completar la famosa ruta de los molinos de viento de Toledo. Para ver estos molinos, un buen lugar es el Cerro Calderico, en Consuegra (a unos 60 kilómetros de la ciudad de Toledo). Otro pueblo de la ruta que te recomendamos no perderte es Tembleque. Muchos dicen que es de los mejores ejemplos de pueblo manchego, con sus fachadas blancas y un trazado que crece en torno a su pintoresca plaza mayor.