
Red de Pueblos Gastronómicos: saborear España desde el origen
La gastronomía es una de las mejores formas de conocer un país. En el caso de España, la cocina se vive con auténtica pasión. En sus pueblos se conservan los sabores, recetas y tradiciones que dan vida a la cocina española. Disfrútala en sus restaurantes y también en el lugar donde todo comienza: recorre campos, viñedos, huertas y talleres; descubre cómo se elaboran sus productos y conversa con los productores locales que mantienen viva esta herencia gastronómica. Porque detrás de cada plato hay una historia, un territorio y una forma de vivir que invitan a saborear España con todos los sentidos. Eso es lo que propone la Red de Pueblos Gastronómicos de España, que agrupa a más de una decena de localidades, con actividades como las siguientes: catas dirigidas de vino, aceite de oliva y otros productos; visitas a fincas agrícolas para descubrir la forma de vida en el medio rural y también a bodegas centenarias y pequeñas cavas familiares; fiestas que ponen en valor los platos e ingredientes más característicos y deliciosos de esos territorios… Te sugerimos a continuación cinco pueblos de esta Red para descubrirlos a través de sus sabores más auténticos. Cada uno guarda una identidad gastronómica única. Déjate sorprender por sus productos, sus tradiciones y las historias que hay detrás de cada receta. Adéntrate en la España rural de la forma más deliciosa.
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Baena: con el aceite de oliva por bandera
En Andalucía, en plena campiña de Córdoba, se encuentra esta localidad, considerada una de las capitales del “oro verde” en España y completamente rodeada de olivares. De hecho, el patrimonio artístico y cultural de Baena, así como su economía, están ligados al aceite de oliva, ingrediente fundamental de la cocina local y nacional. Lo comprenderás al visitar las almazaras, donde te explican el proceso de extracción mediante el prensado en frío de las aceitunas. O al participar en catas guiadas, con las que conocerás las propiedades de ese producto. Luego sumérgete en el ambiente rural de la localidad, paseando entre olivos centenarios. Bonus. La vocación agrícola de Baena se manifiesta en otros ingredientes, además del aceite de oliva. Aquí se elaboran vinos (de la DO Montilla-Moriles) y se cultivan cereales y garbanzos. En torno a estos, a mediados de agosto, puedes participar en la divertida verbena popular, con música y degustación de esta legumbre.
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Sigüenza: miel, pastores, queso y sal
En la provincia de Guadalajara, en la región de Castilla-La Mancha, Sigüenza conserva la esencia de la cocina pastoril, elaborada con productos del territorio y recetas transmitidas de generación en generación. Descúbrela en los restaurantes de la localidad, incluido el Parador, situado en un antiguo castillo medieval. El cordero y el cabrito forman parte de su identidad gastronómica. La miel de La Alcarria, con Denominación de Origen Protegida, es otro de los grandes tesoros gastronómicos de la comarca. En el Museo de la Miel podrás conocer de cerca el trabajo de los apicultores y participar en una cata. Completa la experiencia probando el queso seguntino, un queso de oveja con personalidad propia que forma parte de muchas de las tapas que ofrecen los bares y restaurantes del casco histórico. Bonus. Acércate a las milenarias salinas del cercano pueblo de Imón, con una técnica de obtención de la sal por evaporación similar a las marinas. Y recorre los senderos del Parque Natural del Barranco del Río Dulce, un paisaje de una belleza impactante.
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Aracena: en el reino del jamón ibérico
En plena dehesa de Huelva, junto a la sierra a la que da nombre, este pueblo blanco de origen andalusí conserva el encanto de su pasado entre murallas centenarias. Pasear por sus calles supone descubrir un castillo medieval, palacios barrocos, la Iglesia Prioral de Nuestra Señora del Mayor Dolor y un entramado de casas encaladas engalanadas con macetas de flores. Aracena es, junto a su vecino Jabugo, el epicentro de la cría del cerdo ibérico y de la producción de sus apreciados jamones. Visita las bodegas, donde las chacinas se curan con las frescas corrientes de aire que llegan de la sierra, en un proceso que puede durar más de cuatro años. Asiste también a la Feria del Jamón, a finales de octubre, con catas, competiciones de cortadores y el concurso “Su peso en jamón”. Bonus. En Aracena está la Gruta de las Maravillas, un espectacular complejo de galerías calcáreas y lagos subterráneos, situado bajo la colina en que se asienta el pueblo.
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Cangas del Narcea: agricultura heroica y sabores de montaña
Este pueblo del Principado de Asturias, cerca del Parque Natural de Somiedo, conserva la esencia de un territorio ligado tradicionalmente a la ganadería, la agricultura y el aprovechamiento sostenible del paisaje. Pasear por su casco histórico permite descubrir palacios nobiliarios como los de Pambley, Omaña, Uría y Toreno, construidos entre los siglos XVI y XVIII, así como el Monasterio de Corias, conocido como el «Escorial asturiano» por sus dimensiones y su riqueza patrimonial. Hoy alberga uno de los Paradores más grandes de la cadena. Uno de los grandes atractivos del destino es su viticultura de montaña, considerada un ejemplo de agricultura heroica, con viñedos plantados en empinadas laderas, que exigen vendimiar a mano. Visita las fincas de cultivo y cata los vinos de producción limitada que elaboran las pequeñas bodegas de la DOP Cangas. Y, si viajas en verano, diviértete con la fiesta de La Descarga, donde todo gira en torno a la pirotecnia. Bonus. Acércate al pueblo de Genestoso (a unos 24 kilómetros) para conocer cómo se elabora uno de los quesos españoles de sabor y forma más peculiares. Sus moldes se hacen con cinchas de esparto, una técnica traída por los pastores de la trashumancia.
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La Laguna: un puente entre continentes
Bañada por el océano Atlántico, en la canaria isla de Tenerife, está San Cristóbal de La Laguna, considerada la primera ciudad colonial moderna. Fundada a finales del siglo XV, su modelo de urbanismo y arquitectura se exportó a cientos de lugares de América. Por eso se la considera un puente cultural entre Europa y ese continente. Lo es también en cuanto a la gastronomía: su cocina es un ejemplo de mestizaje. Compruébalo en el Mercado Municipal, admirando la variedad de productos a la venta. Después prueba los potajes y pucheros de carne, pescado, legumbres, verduras y cereales que sirven en sus restaurantes. Aquí también puedes aprender a elaborar las tradicionales papas con mojo y el gofio canario. Disfruta con la repostería local, que tiene particularidades respecto a otros dulces españoles, como el uso de guayaba. Bonus. Camina por los senderos de la Reserva de la Biosfera del Macizo Anaga, con sus misteriosos bosques de laurisilva y vertiginosos acantilados sobre el mar.
Estos pueblos son solo una muestra de todo lo que ofrece la Red de Pueblos Gastronómicos de España. Recorre destinos donde la cocina local, los productos de proximidad, el patrimonio y el paisaje se unen para ofrecer experiencias auténticas durante todo el año. Descubre más localidades e ideas para tu viaje en Spain.info.




