Piscinas naturales en Agaete. Gran Canaria

Agaete

Gran Canaria

En la costa noroccidental de la isla de Gran Canaria se emplaza el blanco caserío de Agaete. Afilados riscos de origen volcánico se hunden en el océano Atlántico creando espectaculares acantilados, mientras que los barrancos continúan hasta el interior de la isla.

Las temperaturas primaverales de las Islas Canarias ganan aquí en humedad tapizando todo el relieve de exuberante vegetación, resaltando bellamente el contraste entre las viviendas, el océano y las montañas. Sabor marinero, excelentes playas y una gastronomía sin par son otras de las propuestas de esta población canaria.

De la isla de Gran Canaria se dice que es un continente en miniatura por su gran variedad paisajística y por la cantidad de microclimas que posee. El municipio de Agaete es un buen ejemplo de esta diversidad orográfica ya que, en escasos kilómetros, podemos disfrutar de sus playas entre acantilados, el sabor marinero del Puerto de las Nieves, el patrimonio histórico de su villa y las espectaculares panorámicas que nos esperan en su valle y barranco.Alrededor del antiguo enclave marinero de Puerto de las Nieves surgen espectaculares playas para todos los gustos. Algunas de ellas se extienden ante el paseo marítimo, en el que se dan cita terrazas y restaurantes en los que degustar pescado fresco. Otras playas se encuentran más apartadas, en estado virgen y se puede practicar en ellas el nudismo. Su puerto deportivo facilita la práctica de los más diversos deportes náuticos. En la zona de acantilados, donde los riscos de Faneque y Tirma llegan al océano, surge el llamado Dedo de Dios: una impresionante aguja volcánica desprendida de la plataforma rocosa de a isla.Ermita de las NievesEn el Puerto de las Nieves se puede visitar también la ermita de las Nieves, construida en el siglo XVII cuando Agaete era un fuerte centro exportador de caña de azúcar. A su alrededor se fueron levantando las casas de pescadores que dieron origen al trazado actual. En su interior se conserva un tríptico flamenco de gran valor histórico dedicado a Nuestra Señora de las Nieves.Entre este puerto y la actual villa de Agaete se puede ver la Casa Fuerte, edificio mandado construir a finales del siglo XV para agilizar la conquista de la isla, y que luego fue habitado por el gobernador de estas tierras. Por su importancia histórica ha sido declarada Bien de Interés Cultural.Ya en la villa, entre casas de fachadas encaladas, destaca la iglesia de la Concepción. Reconstruida en el siglo XIX, sus elementos más característicos son la cantería roja y los paramentos blancos. A su lado se dispone el Huerto de las Flores, un bello jardín botánico con más de cien especies de todo el mundo. Otros monumentos emblemáticos son el Ayuntamiento y el actual Centro Cultural de la Villa, ambas antiguas casonas de la burguesía isleña decimonónica.La herencia prehispánica de los guanches queda patente en el yacimiento arqueológico conocido como la necrópolis de Maipés. Aquí se reúnen más de seiscientos enterramientos tumulares, que han sido declarados Bien de Interés Cultural y Monumento Histórico- Artístico.Valle de AgaetePor su parte, el valle de Agaete conduce al barranco del mismo nombre. Laderas cubiertas de vegetación dan paso a plantaciones de frutales tropicales cuando el paisaje se allana. Los posteriores pinares enmarcan los caseríos que surgen a la vera del barranco, como es el caso de Los Berrazales (aquí se encuentra un manantial de aguas medicinales) y Hornillo. En las zonas más agrestes, el terreno se escalona en terrazas artificiales para permitir el cultivo, al lado mismo de desfiladeros de más de 100 metros de profundidad.La accidentada geografía de la isla de Gran Canaria proporciona al viajero multitud de paisajes diferentes en poco espacio. Gran cantidad de playas jalonan todo el litoral norte de la isla, mientras que su interior nos llevará a su capital, Las Palmas de Gran Canaria, pasando por interesantes localidades. En Gáldar, la antigua capital guanche, esperan las pinturas rupestres aborígenes de la Cueva Pintada. En su núcleo urbano llaman la atención el Ayuntamiento y la iglesia de Santiago de los Caballeros. El recorrido puede continuar en Guía, famosa por sus quesos y por la cueva prehispánica del Cenobio de Valerón.Bosques de pinos escoltan al viajero hasta el barranco de Tiles, a los pies de Moya. La Caldera de los Pinos de Gáldar es la zona más verde de la isla y donde se alza el volcán que domina todo el sector septentrional de Gran Canaria. Para conocer una bella muestra de la arquitectura tradicional canaria debemos continuar hasta Teror, en cuya villa se alza la Basílica de Nuestra Señora del Pino, patrona de la isla. En Arucas, por su parte, son destacables la basílica de San Juan y la Mansión de Gourié. La Montaña de Arucas posee excelentes vistas sobre el litoral.Las PalmasEn este recorrido norteño ya sólo queda alcanzar Las Palmas de Gran Canaria. Sus principales puntos de interés se reparten entre Las Palmas y el Puerto de la Luz. Un pasado colonial mezclado con su herencia guanche y el hecho de estar situada, como todas las Canarias, a escasa distancia de África ha configurado una ciudad mestiza. Multitud de ofertas culturales se disponen al pie de la playa y en torno a su puerto, excelentes lugares para degustar la cocina isleña.Tanto el Puerto de las Nieves como Las Palmas de Gran Canaria pueden presumir de contar con el mejor pescado fresco de la isla. Sus puertos aseguran la excelencia de esta materia prima con la que se elaboran multitud de sabrosas recetas. Pescados locales, como el cherne, la sama, la morena o la vieja, constituyen el ingrediente principal de asados, cazuelas o parrilladas. Las papas arrugadas, de excelente calidad y sabor, y el mojo verde de cilantro (salsa de pimientos) acompañarán a cualquier plato. El potaje de berros con gofio, la pata de cerdo asada, los quesos de Guía o los postres autóctonos completarán cualquier menú degustación.

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