Playa del Papagayo

Playas vírgenes de Lanzarote

Lanzarote

El lugar que te hará soñar


Naturaleza, sol todo el año, aguas transparentes y cálidas… Eso es Lanzarote y eso te espera en sus playas menos frecuentadas. ¡Disfruta del contacto con la naturaleza!

Naturaleza virgen y única

La lista podría ser larga, pero la resumimos a tres playas muy diversas: Playa del Papagayo, en el sur de la isla. Es de los rincones vírgenes más populares. Una cala de arena blanca y aguas transparentes que lo convierten en uno de esos lugares de donde uno no quiere moverse. Charco de los Clicos, próximo a la cara sur del Parque Nacional de Timanfaya, es un rincón casi mágico y muy distinto. Como resumen, imagina un pequeño lago verde dentro de un cráter volcánico en una cala de arena negra abierta al mar. Es muy recomendable visitarla, pero puedes verla antes en la película “Los abrazos rotos”, de Pedro Almodóvar. Los Charcones, situados también en el sur, son un ejemplo del poder creativo de la naturaleza. Se trata de un conjunto de piscinas naturales de distintas formas y tamaño que se encuentran en un trayecto de apenas dos kilómetros. Incluso siendo una zona donde suele soplar fuerte el viento, es un rincón idílico para descansar.

Turismo de Canarias

Solitarias para desconectar

Buenos ejemplos son la playa Bajo Risco y la de Famara. La primera es un espacio de paz y libertad y llegarás a ella tras una hora a pie por el sendero Los Gracioseros. Por su parte, la playa de Famara es conocida para practicar surf, windsurf o kitesurf. Sin embargo, también se puede disfrutar de un baño relajado, sobre todo cuando baja la marea porque aparecen charcos de aguas tranquilas y de escasa profundidad. En este momento, el cielo se refleja en la mar en calma, formando así una postal inolvidable. Por último, para desconectar totalmente puedes llegar hasta uno de los pocos lugares de Europa en los que no hay carreteras asfaltadas: la pequeña isla de La Graciosa, frente a Lanzarote (el trayecto en ferry es de unos 25 minutos). En sus apenas 30 kilómetros cuadrados hay muchas playas vírgenes, entre las que destaca La Francesa, playa de arena blanca, aguas turquesas y muchísima tranquilidad.

Playa de Teguise. La Graciosa.