Turista en el mirador de Ézaro de Dumbría en A Coruña, Galicia

Paseos que enamoran en Galicia

Galicia

Los paisajes de Galicia enamoran, y eso es algo que se descubre caminando. En esta zona del norte de España tienes hasta 80 sendas y recorridos de pocos kilómetros para adentrarte en su naturaleza. La mayoría son itinerarios sencillos y de baja dificultad, que se pueden realizar en familia. Paseos para disfrutar con la compañía del rumor del agua, el azul del mar, o el verde de los bosques y de los monumentos que, a veces, esconden. 

  • Turistas contemplando la puesta de sol en el faro de Corrubedo en A Coruña, Galicia

    Paseos mirando al mar

    De playa a playa, por el litoral de las rías, sobre acantilados, bordeando faros… Hay más de 20 recorridos con los que podrás conocer el singular paisaje costero de Galicia disfrutando de extraordinarias vistas al mar. Son trayectos de entre uno y seis kilómetros de distancia, que frecuentemente disponen de servicios como aparcamientos, áreas de descanso, zonas recreativas con parques infantiles o miradores. Algunos de ellos son circulares, como el que transcurre por Baiona, alrededor del castillo de Monterreal y actual Parador de Turismo, o el que sube al faro de Finisterre rodeando el monte do Facho.

  • Detalle de río en la sierra de O Courel en Lugo, Galicia

    Siguiendo la ribera del río

    Galicia también tiene otra veintena de paseos preciosos para empaparse de la serenidad de los bosques mientras se escucha el relajante sonido del río. La mayoría son por el interior y abarcan distancias de entre uno y siete kilómetros aproximadamente. Atraviesan toda clase de puentes (de piedra, de madera, medievales, colgantes…), o descubren antiguos molinos, iglesias y construcciones rurales, mientras se disfruta de la sinfonía de color que ofrece la naturaleza con cada estación del año. Incluso se puede montar en barca, bañarse en aguas termales o descansar en una playa fluvial. Algunas de estas sorprendentes rutas son, entre otras, las que se pueden encontrar a lo largo del curso de los ríos Arenteiro, Miño o Verdugo (cerca del Castillo de Soutomaior).

  • Vista de las cascadas de Belelle en A Coruña, Galicia

    Al encuentro de las cascadas de Galicia

    El agua, en todas sus formas, define el paisaje gallego; también cuando se presenta con la espectacular belleza de una cascada. Hay 18 recorridos en la región, que oscilan entre uno y siete kilómetros de distancia, que te permitirán comprobarlo. Caminando por bosques de castaños, robles y abedules, podrás descubrir algunas de las cascadas y cataratas más altas de Galicia como, por ejemplo, la del río Toxa, las de Belelle, O Ézaro, O Escouridal, o las de Augacaída y Viveiros, en las zonas de la Ribeira Sacra y la sierra do Courel. En general, estos senderos suelen ser de mayor dificultad, al transitar por terrenos abruptos y resbaladizos. No obstante, también hay rutas más fáciles aptas para realizar con niños, como son las de la cascada de Vilagocende, la del pozo Negro, las cataratas de Raxoi o las del río Cerves.

  • Vista del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil en Orense, Galicia

    Caminando por la montaña

    Llegar a lo alto de la cima, mirar el paisaje alrededor y respirar… ¡Qué sensación más increíble! Cuatro paseos te harán sentir así. La ruta al pico de Tres Bispos, en la comarca de Os Ancares lucenses, son 7 kilómetros de ida hasta la cumbre por esta zona declarada Reserva de la Biosfera. Algo menos son los 4,4 kilómetros de la senda que cruza por el fabuloso bosque de Rogueira, en la sierra de O Courel, desde la cima del alto de Couto hasta el mirador de Polín. Los dos trayectos restantes son de un kilómetro, pero igual de sorprendentes: uno ofrece la imponente imagen del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, en la Ribeira Sacra; y el otro conduce por encima de los árboles, a través de una pasarela de madera, sobre el río Mao. 

  • Detalle de las Torres de Oeste de Catoira en Pontevedra, Galicia

    Descubriendo el patrimonio oculto

    Basta un paseo corto por algunos entornos naturales para conocer, además, lugares y monumentos significativos de Galicia. Desde la histórica fábrica de Sargadelos, donde se empezó a producir la famosa cerámica de Galicia, hasta las Torres de Oeste de Catoira, levantadas para protegerse de las incursiones vikingas, pasando por las huellas romanas que se encuentran en el Parque Natural de Baixa-Limia-Serra do Xurés. Incluso en el centro de un castañar, cerca del embalse de Belesar, podrás localizar una de las joyas románicas de la Ribeira Sacra: la iglesia de Santa María de Pesqueiras. Son siete senderos con menos de 5 kilómetros en los que estos tesoros aguardan a ser descubiertos.

  • Vista de la Torre de Hércules y la ciudad de A Coruña, Galicia

    Paseos urbanos para recordar

    ¿Sabes que hay siete rutas cortas con las que incluso puedes explorar los espacios verdes y entornos naturales de las principales ciudades de Galicia? Por ejemplo, en A Coruña, un trayecto circular de unos 4 kilómetros recorre los parques de su litoral pasando por la famosa Torre de Hércules, declarada Patrimonio Mundial. En Vigo es un paseo de 2 kilómetros el que te llevará al parque de Castrelos, el más grande de la ciudad y donde se pueden visitar los jardines del Museo Quiñones de León. Si estás en Lugo, caminando por la ribera del río Rato, encontrarás una casa-molino del siglo XIX que acoge el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño. Otros dos senderos fluviales en Pontevedra y en Ourense te mostrarán la riqueza de manantiales y aguas termales de ambas localidades.