Calamares

Cocina de Ceuta

Ceuta

Ceuta, cocina del Atlántico y del Mediterráneo


El Atlántico, frío, rocoso y bravo, se une en Ceuta con el Mediterráneo, cálido, arenoso y tranquilo, dando lugar a una interesantísima variedad gastronómica de pescados que satisfacen el gusto de los más exigentes: los perezosos rodaballos de aguas profundas y arenosas; los plateados boquerones, tan parecidos a los malagueños; los cefalópodos –especialmente los gustosísimos calamares-; los suaves bogavantes y langostas del Mediterráneo, de color claro, que contrastan con los oscuros y de fuerte sabor del Atlántico. En este océano se crían los magníficos salmonetes; las blancas - casi transparentes- gambas, denominadas nadas de Padrón; los lenguados, la lubina, el gallo, el mero, el atún, el bonito y el pez espada del Estrecho; las caballas, que son origen de apodo de los ceutíes, y tantas otras especies que llegan fresquísimas a las mesas.

Aunque Ceuta perteneció a Portugal durante doscientos cincuenta años, la proximidad andaluza – especialmente gaditana y malagueña- y la vecindad marroquí han dejado en la cocina ceutí su impronta de sabores, aromas y colores. Son complementados con el excelente trato de la hostelería, que se esfuerza en complacer al cliente y se vuelca para que el recuerdo de esta ciudad aislada permanezca en la mente del peninsular que la visita y se lleve recuerdos agradables que le hagan volver pronto.

Parientes del marmitako

El estofado de melva es un plato típico marinero que, a pesar de la distancia, está emparentado con el marmitako, aunque tiene importantes diferencias que le dan una especial personalidad, como son el comino, los ajos machacados y el caldo del que se parte, que es el utilizado para la cocción de las pieles y espinas del pescado, cuidadosamente colado. El plato es delicioso, con sabor a mar, no excesivamente cocido, para evitar que la melva se reseque y pierda el atractivo de su agradable textura. Patatas, tomates, pimientos, cebollas y aceite de oliva conforman el resto de los ingredientes con los que se cuece el pescado y que le aproximan en su resultado final al plato vasco.

Recetas basadas en el pescado

El bonito de almadraba es exquisito. Unas pocas horas después de haber sido capturado llega a la mesa en cazuela, con un sofrito de pimientos y cebollas en una salsa de tomate enriquecida con especias molidas que le aportan un sabor exótico de raíces morunas y hacen difícil olvidarlo.El pastel de bonito ceutí se hace al baño María, desmigado bien el pescado y mezclándolo con lechuga, huevo cocido, pimientos morrones y miga de pan. Bien picado todo, se sazona con pimienta negra y blanca, se cuaja con huevos batidos y se adorna con mahonesa, pimientos morrones en tiras, alcaparras o aceitunas.La caballa a la Mar Chica se prepara con rodajas de caballa, de unos tres centímetros de grosor, que se ponen en una cazuela de barro junto con zanahorias, cebollitas, vino blanco, aceite, azafrán, vinagre, pimientos, comino, laurel y sal, dejando que se hagan lentamente.

Frutas y dulces

Del vecino Marruecos llegan, dependiendo de la estación, pequeños y sabrosísimos albaricoques, peras y manzanas, compactas, firmes y sabrosas, uvas, dulcísimas, sandías, melones, granadas.... y todo tipo de frutas, con el sabor que llevan en sus carnes los cultivos de secano.Las trenzas de Agustina se preparan elaborando una masa con harina, azúcar, huevos, aceite y cáscaras de limón, naranja, mandarina y una copa de anís. Con esa masa se van formando trenzas que se fríen, se bañan con en miel hasta que ésta es absorbida por la pasta y se adornan con almendras picadas, piñones, frutas escarchadas, fideos de chocolate troceados y, a veces, crema pastelera. Están buenísimas.

Cocina navideña de Ceuta y Melilla

Ceuta y Melilla son las dos ciudades autónomas de España y se sitúan en el norte de África. Precisamente su localización se refleja en su cocina y es fácil distinguir la influencia en sus menús navideños. Por ejemplo, en Melilla son muy populares las briouats, unos pasteles de hojaldre que pueden ser dulces o salados y cuyos rellenos más comunes son marisco, carne o pollo. La mezcla de culturas es aún más evidente con la mezcla de turrones, mazapanes, polvorones y pastelitos árabes que frecuentemente llenan las mesas.

Qué hacer

Otras recetas que te pueden interesar