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Localização

Comunidade autônoma:
Castilla-La Mancha

Província/Ilha:
Toledo

Toledo


Un día en Toledo siempre sabe a poco. La famosa “ciudad de las tres culturas” nos espera muy cerca de la capital de España, a escasos 70 kilómetros de Madrid. Su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es apasionante, entre otros motivos, porque conserva tal cual el trazado que tenía en la Edad Media. El recorrido por sus estrechas calles nos descubrirá un conjunto monumental increíble y muy vivo, tanto por dentro como por fuera.


Llegada de Madrid
Desde Madrid se accede fácilmente a Toledo en ferrocarril, en autocar o por carretera. Optamos por el tren, ya que resulta rápido y cómodo: el viaje sólo dura 25 minutos y de la estación de Atocha sale uno cada hora. Partimos en el tren de las 9.20 de la mañana y a las 9.45 ya estamos en Toledo. Saliendo de la estación, nos dirigimos hacia la derecha con la intención de tomar un autobús que nos lleve hasta el centro histórico. Las líneas 5, 6 y 22 nos dejan en la Plaza de Zocodover, donde hay una Oficina de Turismo. El trayecto también se puede hacer caminando: sería un paseo cuesta arriba de unos 15 ó 20 minutos aproximadamente.



MAÑANA

UN CONVENTO CONVERTIDO EN MUSEO (1 hora aproximadamente – horario sugerido: 10.15 – 11.15 h.) Nos acercamos al Museo de Santa Cruz, situado al lado de la Plaza de Zocodover. Es un conjunto formado por el antiguo Hospital de Santa Cruz y el Convento de Santa Fe que, tras su rehabilitación, se han convertido en un espacio cultural que acoge importantes exposiciones temporales. Entramos al edificio del convento por la calle de Santa Fe. Desde el principio llama la atención cómo se han integrado los elementos y materiales más modernos en la estructura de la antigua casa conventual. Dentro, además, hay una inmensa cristalera desde donde se contempla una bella panorámica del Paseo del Miradero, los jardines del nuevo Palacio de Congresos y el río Tajo. Saliendo por la calle Santa Fe, torciendo a la izquierda, accedemos al edificio del Hospital de Santa Cruz. Sólo por ver el patio, la escalera de mármol de Covarrubias o los enormes arcos de su interior merece la pena visitarlo. Ten en cuenta El museo ofrece visitas guiadas para grupos mínimos de ocho personas avisando con antelación. También organizan visitas especializadas para grupos de niños y mayores. La mejor hora para visitarla es a partir de las dos de la tarde, ya que suele estar más tranquila. TENTEMPIÉ EN EL ALCÁZAR (Horario sugerido: 11.15 – 11.45) Es un buen momento para tomar un café o un pincho. Por la zona hay varios locales y terrazas, pero como estamos muy cerca del Alcázar, decidimos hacerlo en la cafetería de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, situada en uno de los torreones. Miramos por la ventana y nos encontramos con la espectacular panorámica de Toledo visto desde el cielo. LA GRANDIOSA CATEDRAL (Una hora y media aproximadamente – horario sugerido: 11.45 – 13.15 h.) Salimos del Alcázar y tras callejear apenas cinco minutos llegamos a la Catedral por la calle Cardenal Cisneros. Es tan grandiosa y tiene tanto que ver que podríamos estar horas y horas: la Capilla de los Reyes, la famosa Custodia de oro, los magníficos cuadros de la Sacristía, el Coro… Nos enteramos de la curiosa tradición que se celebra cada 15 de agosto, con motivo de la fiesta de la Virgen del Sagrario. Ese día es costumbre en la Catedral beber de los botijos, jarras y vasos que se colocan con agua procedente del pozo del Claustro porque, según dicen, es milagrosa. Habrá que apuntarlo para futuras visitas. Ten en cuenta La entrada a la Catedral se compra en la oficina situada enfrente de la Puerta Llana, en la calle Cardenal Cisneros. Los domingos por la tarde es gratis. Los domingos, durante la Misa Mayor, se puede escuchar el impresionante órgano de la Catedral. Además, todos los días, a partir de las 9.00 h., se oficia misa por el rito mozárabe en la Capilla Mozárabe. Un momento especial para admirar la Catedral es durante la fiesta del Corpus Christi, cuando sus paredes se recubren con majestuosos tapices. TOLEDO A VISTA DE PÁJARO (45 min. aproximadamente – horario sugerido: 13.15 – 14.00 h.) Dejamos la Catedral en dirección a la Plaza del Ayuntamiento, donde nos encontramos los edificios renacentistas del Palacio Arzobispal y del propio Ayuntamiento. Por la calle de la izquierda, hallamos la travesía de la Cuesta de la Ciudad que subimos para dirigirnos a la Iglesia de los Jesuitas (llamada también Iglesia de San Ildefonso), en la Plaza Padre Juan de Mariana. Está situada en el punto más alto de la ciudad, así que aprovechamos para disfrutar otra vez de la panorámica que ofrecen los apretados tejados de Toledo desde sus torres. Mirando hacia el sur, en los vergeles altos del río Tajo, vemos las mansiones de los Cigarrales, las antiguas fincas de recreo de la burguesía toledana, muchas de las cuales se han reconvertido en la actualidad en alojamientos de lujo.  

COMIDA CON SABOR

(Una hora y media aproximadamente – horario sugerido: 14.00 – 15.30 h.) Es el momento de comer y al lado tenemos la calle Alfileritos, repleta de bares y restaurantes en los que sentarnos tranquilamente. El ambiente de muchos de ellos resulta especialmente cálido y encantador, porque suelen ser antiguas casas toledanas o palacetes de varias plantas, que se han reformado procurando mantener los elementos decorativos más característicos. Como sugerencias de menú, por ejemplo, cocido, carcamusas, perdiz, venado o cualquier plato de caza. Para acompañar, alguno de los vinos con Denominación de Origen de la zona por supuesto. Sugerencias En el camino hacia Alfileritos, dejamos a la izquierda el edificio del convento de San Pedro Mártir, que hoy en día pertenece a la Universidad de Castilla-La Mancha. Los dos claustros de su interior son un lugar ideal para descansar un rato con calma.

TARDE

DE RUTA POR LA JUDERÍA
(Tres horas aproximadamente – horario sugerido: 15.30 – 18.30 h.) Después de una buena comida, nos ponemos en dirección al barrio de la Judería. Andando tardamos poco más de 15 minutos en llegar a la Plaza del Salvador, donde vemos el Archivo Municipal, de estilo contemporáneo, resultado de los trabajos de rehabilitación de la antigua Iglesia de San Marcos. El edificio es particularmente curioso, entre otros motivos, porque en su estructura aparecen integrados los restos arqueológicos que se descubrieron durante las obras. De la plaza sale la calle de Santo Tomé, donde se sitúa la Iglesia de Santo Tomé. Entramos para ver “El entierro del Conde Orgaz”, una de las obras maestras del famoso pintor El Greco. Continuamos por la calle San Juan de Dios para visitar la Sinagoga del Tránsito, sede también del Museo Sefardí. Tras admirar la belleza de sus yeserías, pasamos al museo para conocer la tradición judía de España. La próxima parada es otra sinagoga, la de Santa María la Blanca, a la que llegamos por la calle Reyes Católicos. Las filigranas y detalles de sus capiteles maravillan a cualquiera. Siguiendo calle adelante, nos encontramos con el imponente Monasterio de San Juan de los Reyes, mandado construir por los Reyes Católicos. Después de recorrerlo, no podemos por menos de sorprendernos al saber que, según dicen, a los monarcas les pareció “pequeño”. Ten en cuenta Existen muchas tiendas de artesanía y recuerdos por toda esta zona. Algunos de estos comercios cuentan también con taller, en donde es posible ver cómo trabajan los artesanos. Especialmente típicos de Toledo son los objetos de damasquinado, cerámica, piel y bordados. Sin olvidar, por supuesto, las famosas espadas: en el número 19 de la calle Ciudad, muy cerca de la Catedral, se encuentra la fábrica de Mariano Zamorano, uno de los últimos maestros espaderos que quedan. POR EL BARRIO DE LOS CONVENTOS (Una hora y cuarto aproximadamente – horario sugerido: 18.30 – 19.45 h.) Subiendo por el Paseo de la Virgen de Gracia, nos adentramos en el barrio de los conventos. Desde luego, si lo que se desea es pasear con tranquilidad es la zona perfecta, porque en estas calles reinan la calma y el silencio. En algunos de los conventos, además, podemos comprar dulces que elaboran artesanalmente las monjas. El convento de San Antonio, el de San Clemente o el de las Agustinas Calzadas son algunos ejemplos. De vez en cuando, al levantar la mirada, descubrimos unos pasadizos elevados: son los que utilizaban las congregaciones para ir de un edificio a otro sin ser vistas públicamente. Caminando llegamos hasta la Mezquita del Cristo de la Luz y la Puerta del Sol, desde donde divisamos la Iglesia de Santiago del Arrabal y la parte interior de la Puerta de Bisagra. Ten en cuenta La mayoría de los conventos son de clausura y están cerrados al público. Sin embargo, se pueden visitar durante la Semana Santa gracias a las rutas guiadas que organiza el Patronato de Turismo. En estas fechas también se realiza la “Ruta de los Pasos”, que permite conocer las tradiciones de esta celebración visitando distintas hermandades y cofradías de la ciudad.

ANOCHECER EN TOLEDO

(Horario sugerido: 19.45 – 21.00 h.) En este punto estamos muy cerca de la Plaza de Zocodover, así que no lo dudamos: tomamos un taxi en la parada que hay junto a la plaza para que nos lleve hasta el Parador de Turismo, situado en uno de los cerros a las afueras de la ciudad. La idea es tomar algo en la terraza de la cafetería mientras disfrutamos de la soberbia panorámica de Toledo durante la puesta de sol. Es el mejor premio después de nuestro día de turismo, aunque lamentablemente el último tren a Madrid sale a las 21.30 horas…




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