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Localização

Comunidade autônoma:
Castilla y León

Província/Ilha:
Segovia

Segovia


Segovia es una Ciudad Patrimonio de la Humanidad con monumentos únicos que por sí solos ya merecen una visita. Sin embargo, una vez en Segovia descubriremos que la ciudad ofrece mucho más. Un barrio judío, casas señoriales, panorámicas de ensueño y un cinturón verde para pasar un buen rato paseando bajo el sol. Con esta ruta, vamos a intentar conocerla en un día.

CÓMO LLEGAR Autobús: Diversas líneas regulares conectan con Madrid, Ávila y Salamanca con numerosos servicios diarios. Tren: Varios trayectos diarios del tren de alta velocidad (AVE) conectan con Madrid (en aproximadamente 30 minutos) y Valladolid (en aproximadamente 40 minutos). Desde la estación hay servicio de autobuses que conectan con el centro de la ciudad (en aproximadamente 15 minutos) Carretera: Madrid – Segovia: Por la A6 y continuar por la AP6 Y AP 61. Trayecto aproximado: 1h. 15 minutos.Ávila – Segovia: Por la A51 y continuar por la AP6 y AP61. Trayecto aproximado: 1 hora. Avión: Los aeropuertos más cercanos son los de Madrid (87 kilómetros), Valladolid (125 kilómetros) y Salamanca (164 kilómetros)



MAÑANA

VISITA AL ACUEDUCTO, AL BARRIO JUDÍO Y A LA CATEDRAL (Aproximadamente 2 horas y media. Horario sugerido: de 10.30 a 13 h.) Un buen momento para comenzar la visita a Segovia son las 10.30 h. Nuestra primera parada será la Plaza del Azoguejo, donde está el centro principal de recepción de visitantes y el imponente Acueducto. Aprovechamos para recoger toda la información que necesitemos. Además de hacernos la fotografía bajo el monumento, podemos fijarnos en muchos detalles curiosos. Por ejemplo, la perfección del corte de las piedras o apreciar la ausencia de cualquier material que las mantenga unidas. Cada una de ellas (de hasta dos toneladas de peso) simplemente está colocada una sobre otra, demostrando la perfección del trabajo de los romanos. Si nos fijamos, veremos que salvo algunas de las inferiores, el resto tiene muescas en sus laterales. Son las marcas que quedaron tras su arrastre y elevación. Desde el Acueducto, marchamos hacia el barrio Judío tomando la calle de Cervantes y continuamos por Juan Bravo hasta la Puerta de la Luna que nos da acceso al Paseo del Salón. En el camino, nos fijaremos en las fachadas de los edificios y en su característica decoración, normalmente de motivos geográficos y vegetales. Son muy variados y estéticos. También veremos la iglesia de San Martín, claro ejemplo del arte románico de Segovia, y la Casa de los Picos. Algunos de los patios de las casas de esta zona también merecen una visita, como el de la Casa de los Del Río. Desde el Paseo del Salón, disfrutaremos de una panorámica de parte del cinturón verde de la ciudad y, a la izquierda, del Alcázar. Si ascendemos por la Puerta del Sol, llegamos a la calle de la Judería Vieja, donde podemos visitar la Antigua Sinagoga Mayor. Si rodeamos la Catedral por la calle San Geroteo y llegamos por la Plaza de la Merced, habremos completado el Barrio Judío. Para acceder a la Catedral, ya espectacular desde el exterior, llegamos por la calla del Marqués de Arco, que alcanza la Plaza Mayor. Ten en cuenta Es conveniente el uso de calzado cómodo porque Segovia es una ciudad con continuas cuestas. En el Centro de Recepción de Visitantes de la Plaza Azoguejo podrás contratar guías para toda la ciudad y sus monumentos. La parte del Acueducto de la plaza Azoguejo es la mejor conservada pero éste aún continúa en pie en buen estado durante otro tramo. Sin embargo, son áreas reconstruidas posteriormente, como se aprecia en el estilo de los arcos o en las propias piedras. Los restos del mismo se prolongan hasta la sierra, durante unos 14 kilómetros. Una de las mejores vistas del Acueducto la obtendremos desde lo alto de las escaleras que hay a su lado junto al centro de información. La Plaza Mayor acoge un pequeño mercado las mañanas de los jueves. Frente al Barrio Judío, en la zona verde conocida como el Pinarillo, se encuentran los restos del Antiguo Cementerio Judío. COMIDA Es el momento de conocer la gastronomía de la ciudad. Encontraremos multitud de restaurantes en las calles que salen de la Plaza Mayor, en los alrededores de la Catedral y en la Plaza del Azoguejo. Si el día está soleado y acompaña la temperatura, además muchos dispondrán de terrazas con vistas impresionantes a los monumentos. A la hora de pedir, hay platos imprescindibles como el cochinillo asado o el lechazo (cordero lechal asado). Para los que prefieran el pescado, la opción sería la trucha.

TARDE

VISITA AL ALCÁZAR Y SUBIR A LA TORRE (Aproximadamente 1 hora y media. Horario sugerido: de 15.30 a 17 h.) Segovia es una ciudad que se puede conocer a pie. Caminando llegamos hasta el Alcázar. Además de la visita al interior, es muy aconsejable ascender hasta lo alto de su torre (152 escalones). Vale la pena porque disfrutaremos de varias panorámicas impresionantes de la Iglesia de la Vera Cruz y del Monasterio del Parral. También disfrutaremos de otra sorpresa. Una mirada nos descubre la sierra a nuestro alrededor dándonos la sensación de un gran mar. Cerca, en el centro de la ciudad, se alza la Catedral. Más abajo, aunque no se ve desde el Alcázar, sabemos que se encuentra el Acueducto. El conjunto y el desnivel de Segovia hace que muchos entiendan esta imagen como la de una ciudad convertida en buque, en la que el Alcázar es la proa, la Catedral el mástil central y el Acueducto el ancla echada al mar de la Sierra. Seguro que conociendo esta metáfora, nuestra visión desde lo alto de la torre será parecida a la de un marinero. Ten en cuenta La visita al Alcázar se divide en dos: las salas interiores del edifico, con la sala de armas y la capilla, y la torre. El ascenso a la torre, aunque no requiere una forma física especial, puede resultar duro porque se sube en pequeños escalones y por un pasillo estrecho. Es aconsejable concertar con antelación las visitas guiadas en un idioma distinto al castellano. ASOMÁNDONOS  A UN BALCÓN DE MIL MIRADAS (Aproximadamente 1 hora y media. Horario sugerido: de 17 a 18.30 h.) Segovia está rodeada de un nudo verde que a cada paso nos descubre una vista distinta de la ciudad: desde un castillo misterioso (el Alcázar) que se alza entre árboles y un gran río, a una ciudad fortificada con varias torres. Y todo con hermosas perspectivas para la fotografía. Además, normalmente es una ciudad muy luminosa y, especialmente entre lo meses de mayo y septiembre, apropiada para pasear entre el verde con el Alcázar de fondo. Una buena forma de disfrutar de la tarde si no estamos demasiado cansados para volver al hotel, es la de descender desde el Alcázar al río Eresma y, cruzando el puente, descubrir la iglesia de la Vera Cruz, el santuario de La Fuencisla y el Convento de las Carmelitas Descalzas o el monasterio del Parral. Además, si llevamos con nosotros algo para comer, seguramente lo podremos tomar tranquilamente junto al río, bajo la sombra de los árboles disfrutando de la tarde. Ten en cuenta Existen tres itinerarios señalizados por los alrededores de la ciudad y que pasan por el Cementerio Judío, la Fuencisla, Vera Cruz, el Parral y el convento de las Carmelitas Descalzas. Son muy recomendables para disfrutar de un día soleado y obtener fotografías únicas de Segovia. En la Plaza Mayor podrás alquilar bicicletas, muy recomendables para pasear por el cinturón verde de la ciudad. El Parral ofrece misa en gregoriano todos los domingos a las 12 h. Compras de recuerdo (Aproximadamente 1 hora y media. Horario sugerido: de 19 a 20.30 h.) Es la hora de volver a la ciudad amurallada y comprar unos recuerdos. Podemos ascender por la Puerta de Santiago, calzada que forma parte del Camino de Santiago. Un buen lugar para hacer una parada es el Jardín de los Poetas, desde el que podremos hacer buenas fotografías. Para encontrar tiendas con múltiples recuerdos de la ciudad, podemos buscar por las inmediaciones de la Plaza Mayor. Veremos la artesanía típica de la zona y toda clase de souvenirs.

CENA MIRANDO AL ACUEDUCTO ILUMINADO
El Paseo del Salón, la Plaza Mayor, la Plaza de Medina del Campo y las calles que las unen están llenas de locales en los que abrir el apetito degustando las tapas de Segovia. Pero si hay un modo inolvidable de terminar la jornada es con una agradable cena con vistas al Acueducto iluminado. Será un momento inmejorable para probar las ricas setas o los sabrosos chorizos de Cantimpalos. Después, si nos apetece conocer la noche segoviana, hay múltiples locales de música moderna en el barrio de San Millán. Si preferimos un plan tranquilo antes de volver al hotel, el casco histórico es una buena opción que además nos permitirá ver los monumentos iluminados. Ten en cuenta El Centro de Recepción de Visitantes organiza visitas teatralizadas nocturnas durante los meses de julio y agosto.




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