Una ciudad cercana a los niños
Pero aún hay más: en el Museo de la Automoción podrán conocer la historia de los coches a través del centenar de modelos antiguos que posee. Y tampoco podemos olvidar por supuesto la Casa Lis que, con sus cristales de mil colores, es un espacio donde se desborda la imaginación y la fantasía. En su interior se encuentra el Museo de Art Nouveau y Art Decó, repleto de maravillosas estatuas y objetos irisados y con una colección de más de 300 muñecas de porcelana, que constituye la mayor muestra pública a nivel mundial. Si lo desea, puede hacer una visita guiada en inglés y francés, aunque deberá reservarla con antelación.
Y entre museo y museo ¿qué tal una buena comida? Varios restaurantes de la ciudad disponen de un menú familiar: se sirve a partir de tres comensales y cuesta 10 € por persona. Para informarse de todas las posibilidades que hay en Salamanca para disfrutar con sus hijos, nada mejor que dirigirse a la Oficina de Turismo.
Si su estancia coincide con las fiestas patronales de junio y septiembre, también hallará espacio para la diversión de los niños con las actividades que se organizan, como desfiles de cabezudos, fuegos artificiales, verbenas, ferias de atracciones… Además, pasada la Semana Santa se celebra el popular Lunes de Aguas (el primer lunes después del lunes de Pascua), un día en el que se acude en familia a la orilla del río Tormes a comer el típico hornazo, para rememorar una antigua costumbre del siglo XVI.
Salamanca ofrece varias opciones, curiosas y entretenidas, para aquellos que viajan en familia.
Pero aún hay más: en el Museo de la Automoción podrán conocer la historia de los coches a través del centenar de modelos antiguos que posee. Y tampoco podemos olvidar por supuesto la Casa Lis que, con sus cristales de mil colores, es un espacio donde se desborda la imaginación y la fantasía. En su interior se encuentra el Museo de Art Nouveau y Art Decó, repleto de maravillosas estatuas y objetos irisados y con una colección de más de 300 muñecas de porcelana, que constituye la mayor muestra pública a nivel mundial. Si lo desea, puede hacer una visita guiada en inglés y francés, aunque deberá reservarla con antelación.
Y entre museo y museo ¿qué tal una buena comida? Varios restaurantes de la ciudad disponen de un menú familiar: se sirve a partir de tres comensales y cuesta 10 € por persona. Para informarse de todas las posibilidades que hay en Salamanca para disfrutar con sus hijos, nada mejor que dirigirse a la Oficina de Turismo.
Si su estancia coincide con las fiestas patronales de junio y septiembre, también hallará espacio para la diversión de los niños con las actividades que se organizan, como desfiles de cabezudos, fuegos artificiales, verbenas, ferias de atracciones… Además, pasada la Semana Santa se celebra el popular Lunes de Aguas (el primer lunes después del lunes de Pascua), un día en el que se acude en familia a la orilla del río Tormes a comer el típico hornazo, para rememorar una antigua costumbre del siglo XVI.
Una manera divertida de conocer el casco histórico y los monumentos de la ciudad, sobre todo para los más pequeños, es el Tren Turístico. Sale de la Plaza de Anaya cada media hora y recorre los principales puntos de interés del centro. A bordo del tren, los niños pueden admirar los edificios iluminados por la noche, gracias a las visitas nocturnas que se realizan los viernes y los sábados.
Pero aún hay más: en el Museo de la Automoción podrán conocer la historia de los coches a través del centenar de modelos antiguos que posee. Y tampoco podemos olvidar por supuesto la Casa Lis que, con sus cristales de mil colores, es un espacio donde se desborda la imaginación y la fantasía. En su interior se encuentra el Museo de Art Nouveau y Art Decó, repleto de maravillosas estatuas y objetos irisados y con una colección de más de 300 muñecas de porcelana, que constituye la mayor muestra pública a nivel mundial. Si lo desea, puede hacer una visita guiada en inglés y francés, aunque deberá reservarla con antelación.
Y entre museo y museo ¿qué tal una buena comida? Varios restaurantes de la ciudad disponen de un menú familiar: se sirve a partir de tres comensales y cuesta 10 € por persona. Para informarse de todas las posibilidades que hay en Salamanca para disfrutar con sus hijos, nada mejor que dirigirse a la Oficina de Turismo.
Si su estancia coincide con las fiestas patronales de junio y septiembre, también hallará espacio para la diversión de los niños con las actividades que se organizan, como desfiles de cabezudos, fuegos artificiales, verbenas, ferias de atracciones… Además, pasada la Semana Santa se celebra el popular Lunes de Aguas (el primer lunes después del lunes de Pascua), un día en el que se acude en familia a la orilla del río Tormes a comer el típico hornazo, para rememorar una antigua costumbre del siglo XVI.
Visitar la Catedral será como un juego para toda la familia siguiendo la exposición "Ieronimus", que permite conocer sus diferentes rincones y subir a la torre medieval desde donde se divisa una panorámica magnífica de la ciudad. Una vez en el suelo, en la Puerta de Ramos espera otro entretenimiento: localizar las figuras contemporáneas que los restauradores introdujeron en la parte baja para sustituir los elementos decorativos que se habían deteriorado. Para superar este desafío habrá que buscar una cigüeña, un astronauta, o un mono comiendo un helado.
Pero aún hay más: en el Museo de la Automoción podrán conocer la historia de los coches a través del centenar de modelos antiguos que posee. Y tampoco podemos olvidar por supuesto la Casa Lis que, con sus cristales de mil colores, es un espacio donde se desborda la imaginación y la fantasía. En su interior se encuentra el Museo de Art Nouveau y Art Decó, repleto de maravillosas estatuas y objetos irisados y con una colección de más de 300 muñecas de porcelana, que constituye la mayor muestra pública a nivel mundial. Si lo desea, puede hacer una visita guiada en inglés y francés, aunque deberá reservarla con antelación.
Y entre museo y museo ¿qué tal una buena comida? Varios restaurantes de la ciudad disponen de un menú familiar: se sirve a partir de tres comensales y cuesta 10 € por persona. Para informarse de todas las posibilidades que hay en Salamanca para disfrutar con sus hijos, nada mejor que dirigirse a la Oficina de Turismo.
Si su estancia coincide con las fiestas patronales de junio y septiembre, también hallará espacio para la diversión de los niños con las actividades que se organizan, como desfiles de cabezudos, fuegos artificiales, verbenas, ferias de atracciones… Además, pasada la Semana Santa se celebra el popular Lunes de Aguas (el primer lunes después del lunes de Pascua), un día en el que se acude en familia a la orilla del río Tormes a comer el típico hornazo, para rememorar una antigua costumbre del siglo XVI.
La colección "Máquinas con corazón" es otra de las propuestas que gustará a grandes y pequeños. Con ella podrán ver radios y relojes antiguos, mecanismos para hacer cine, o descubrir cómo funciona un viejo molino de harina. La forman varias muestras, cada una está instalada en un lugar distinto de la ciudad y la entrada es gratuita. En Semana Santa y en verano, además, se organizan animaciones y actividades dinámicas que presentan de forma amena los contenidos. Son en español y si está interesado en disfrutar de ellas deberá comentarlo en cada uno de los centros de exposición. Ler mais
Pero aún hay más: en el Museo de la Automoción podrán conocer la historia de los coches a través del centenar de modelos antiguos que posee. Y tampoco podemos olvidar por supuesto la Casa Lis que, con sus cristales de mil colores, es un espacio donde se desborda la imaginación y la fantasía. En su interior se encuentra el Museo de Art Nouveau y Art Decó, repleto de maravillosas estatuas y objetos irisados y con una colección de más de 300 muñecas de porcelana, que constituye la mayor muestra pública a nivel mundial. Si lo desea, puede hacer una visita guiada en inglés y francés, aunque deberá reservarla con antelación.
Y entre museo y museo ¿qué tal una buena comida? Varios restaurantes de la ciudad disponen de un menú familiar: se sirve a partir de tres comensales y cuesta 10 € por persona. Para informarse de todas las posibilidades que hay en Salamanca para disfrutar con sus hijos, nada mejor que dirigirse a la Oficina de Turismo.
Si su estancia coincide con las fiestas patronales de junio y septiembre, también hallará espacio para la diversión de los niños con las actividades que se organizan, como desfiles de cabezudos, fuegos artificiales, verbenas, ferias de atracciones… Además, pasada la Semana Santa se celebra el popular Lunes de Aguas (el primer lunes después del lunes de Pascua), un día en el que se acude en familia a la orilla del río Tormes a comer el típico hornazo, para rememorar una antigua costumbre del siglo XVI.
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Sabia que…
Podrás jugar con los tuyos a descubrir peculiares detalles en monumentos de la ciudad como una rana, un astronauta o un delfín
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