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Localização

Comunidade autónoma:
Madrid

Província/Ilha:
Madrid

Madrid


Pocos alojamientos reales europeos conservan una decoración como la del Palacio Real de Madrid. Sus majestuosas estancias albergan importantes tesoros artísticos y continúan siendo testigo de hechos históricos. Magnífica y soberbia, la residencia oficial de los Reyes de España se alza en pleno centro de la capital, sobre un privilegiado punto que ofrece unas vistas extraordinarias de la sierra madrileña. No hace falta ser un príncipe para disfrutarlas.

"Para la eternidad" es la inscripción que figura en la primera piedra que se colocó del Palacio Real, en 1738. Un edificio solemne y monumental, que se levantó en el centro de Madrid como símbolo de solidez, fortaleza y continuidad. Construido con granito y piedra caliza, sin más madera que la de las puertas y ventanas para evitar el peligro del fuego, es la residencia oficial de los Reyes de España y, aunque la actual Familia Real no lo habita, sí lo utiliza en numerosos actos y acontecimientos de relevancia. Su belleza arquitectónica, serena y armoniosa, aparece realzada de manera extraordinaria por el entorno en que se encuentra, aún más bello si cabe.

Lo que alberga este palacio en su interior no es menos valioso: además de ricos elementos decorativos como tapices, porcelanas o arañas de cristal tallado, también contiene una selecta colección de pinturas con importantes obras de Caravaggio, Juan de Flandes, Velázquez o Goya, instrumentos de cuerda realizados por Stradivarius para el soberano de España, y la muestra de la Real Armería, una de las más preciadas en su género. Un recorrido por sus patios, pasillos, estancias y jardines te hará sentirse como un auténtico rey.

Mucho que ver, por dentro y por fuera

La entrada principal se sitúa en la grandiosa Plaza de Armas, desde donde puede apreciar la elegancia y majestuosidad de la fachada principal del edificio. No tengas prisa mientras admiras los detalles de su ornamentación, en la que descubrirás los balcones de las estancias más relevantes, como el Salón del Trono o el Comedor de Gala. Y en la balaustrada de la parte superior, entre las estatuas de los distintos monarcas españoles, y como homenaje a América, se encuentran las figuras de los antiguos emperadores inca y azteca.

A través de una imponente escalera se accede al interior del palacio. A lo largo del recorrido observarás cómo la delicada decoración de los diferentes espacios se ha ido adaptando a las épocas y a los gustos de sus inquilinos. Impresionantes frescos, tapices del siglo XVI, espejos de la Granja de Segovia, porcelanas chinas, sedas y terciopelos son algunos de los preciosos elementos que resaltan el esplendor de los distintos salones, que siguen presenciando importantes hechos históricos como la firma del Tratado de Adhesión de España a la Comunidad Económica Europea, celebrada en el Salón de las Columnas.

Otro lugar curioso es la Real Farmacia, donde se conservan, entre otros interesantes objetos, las recetas dispensadas a la Familia Real. Pero es en la parte exterior del palacio, paseando por los extraordinarios jardines de Sabatini y el Campo del Moro donde pasará smomentos verdaderamente agradables. No dudes en visitar este regio conjunto si te encuentras en la capital de España: te otorgará sensaciones irrepetibles que no querrás perderte.

Y si deseas presenciar una ceremonia realmente particular, no te pierdas todos miércoles, de 11.00 a 14.00 h. el cambio de guardia que realizan los centinelas del Palacio. Ataviados con uniformes de época, cada media hora tiene lugar el relevo a pie y cada hora el de los jinetes. Además, el primer miércoles de cada mes, puedes asistir al Relevo Solemne de la Guardia Real, una ceremonia de 40 minutos en la que participan más de 400 personas y 100 caballos. Todo un espectáculo.




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