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Turismo de nieve y aprèski en España




A finales del mes de noviembre, principios de diciembre, puntualmente, llegan las primeras nieves a España. Es el momento en el que se ponen en funcionamiento sus 34 estaciones de esquí. Puertos y valles cubiertos de nieve e instalaciones en constante renovación con el único objetivo de ofrecer al deportista otras opciones no menos interesantes tras la jornada deportiva. Las estaciones de esquí españolas comparten el privilegio de gozar de excelentes infraestructuras y comunicaciones. La posibilidad de realizar otros deportes en contacto con la naturaleza, rutas culturales, historia, arte, ocio, singulares pueblos de montaña y una rica gastronomía harán aún más placentera la estancia del esquiador en España.

En general, todas las estaciones de esquí españolas se caracterizan por su excelente ubicación, buenas comunicaciones y servicios. Instalaciones diseñadas para satisfacer las exigencias de los deportistas antes, durante y después de los descensos. Los aficionados a tan antiguo deporte podrán optar por alguno de los tipos de estaciones de esquí españolas que mejor se ajuste a sus preferencias. Las de mayor dominio esquiable son Formigal, en los Pirineos Aragoneses; Baqueira Beret, en los Pirineos Catalanes, y Sierra Nevada, en Andalucía. El resto se encuentran diseminadas por toda la geografía, son ideales para largas estancias y para quienes se inclinan por combinar el esquí con otras actividades.

Deporte, arte y naturaleza en el Pirineo Catalán

Alrededor de 400 kilómetros de pistas balizadas suman las diez estaciones de esquí de los Pirineos Catalanes. Debutantes, avanzados y expertos se dan cita en estos remontes, rodeados de cumbres de más de tres mil metros, privilegiado entorno natural que favorece la conservación y calidad óptima de la nieve a lo largo de toda la temporada.

Los principales complejos deportivos se sitúan entorno al Valle de Arán, el Valle de Boí, los alrededores del Parque Natural de Aigüestortes i Estani de Sant Maurici y en la comarca de la Cerdanya. Son parajes naturales de extraordinaria belleza, donde se asientan los acogedores pueblos de montaña que exponen, como oferta complementaria, su singular arquitectura popular y monumentalidad. Artíes, Salardú o Boí Taüll, entre otras, atesoran un buen número de edificaciones ejemplares del arte románico en España. También en estas localidades próximas a los remontes, proliferan empresas e instalaciones para facilitar la práctica de otros deportes como patinaje sobre hielo, globos aerostáticos, rafting, senderismo, hípica, descenso de cañones, escalada o piragüismo.

Diversión y esquí en el Pirineo Aragonés

Por su ambiente joven y deportivo se caracterizan las estaciones de Astún, Candanchú, Cerler, Formigal, Panticosa-Los Lagos, Javalambre, Valdelinares, Candanchú (Fondo) y Llanos del Hospital. Todas muy cercanas entre sí y rodeadas del atractivo paisaje pirenaico que forman las montañas aragonesas con cotas superiores a los tres mil metros. Las excelentes vías de comunicación con el aeropuerto de Madrid facilitan el desplazamiento desde la capital en tan sólo tres horas y media.

Y tras los descensos, el pueblo de Jaca, constituye el punto crucial de los caminos de entrada al Pirineo Aragonés concentrado gran parte de la actividad de ocio. Es recomendable visitar su Catedral, la primera románica que se construyó en España; la iglesia de Santa María en Santa Cruz de la Serós y otros ejemplos de arte románico como el Monasterio de San Juan de la Peña y la iglesia de Santa María de Iguacel, monumento declarado Bien de Interés Cultural. No menos interesante es la visita al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. En Benasque, junto a Cerler, no faltan excelentes restaurantes y cafés, y animados pubs y discotecas, abiertos hasta más allá de la medianoche.

Sol y nieve

Sierra Nevada es una de las mejores estaciones de esquí de España. Su gran altitud sobre el nivel del mar permite que la nieve esté asegurada durante el invierno. Por su relevancia internacional, su proximidad a la costa y su agradable climatología se ha convertido en un destino de invierno inexcusable para muchos esquiadores europeos.

Los remontes están a tan sólo veinticinco minutos de Granada, por lo que la ciudad acoge a gran número de esquiadores que diariamente suben y bajan de la estación para disfrutar de una de las ciudades monumentales más importantes de Europa, sede del Generalife y la Alhambra, joya arquitectónica del arte hispanomusulmán. Son recomendables también la visita a El Albaicín, su antiguo barrio declarado Patrimonio de la Humanidad; la Plaza Nueva y Sacromonte, donde aún se conservan antiguas cuevas de gitanos de característico espíritu flamenco.

Esquí en familia

A lo largo de la cornisa cantábrica se encuentran las estaciones de Leitariegos, Manzaneda, San Isidro, Valgrande-Pajares y Alto Campoo, ideales para el esquí en familia y para los amantes de la naturaleza en general, con infinitas posibilidades para realizar recorridos culturales por las ciudades de León o Santiago de Compostela y rutas para saborear la preciada cocina gallega o asturiana a base de pescados y mariscos. También interesantes son las visitas a los bellos enclaves naturales de los lagos glaciares de Isoba y Ausente, las cuevas de Valporquero o El Parque Natural de Somiedo, entre otros.

Por su parte, el Sistema Ibérico, ofrece instalaciones bien diseñadas para el aprendizaje y la práctica del esquí en un ambiente sosegado. En sus alrededores, en La Rioja, se levantan los Monasterios de San Millán de la Cogolla y Valvanera, que bien merecen una visita. Ezcaray, el pueblo más próximo a la estación de Valdezcaray, dispone de buenos restaurantes para la degustación de los excelentes vinos riojanos.

Bien comunicados están igualmente los modernos remontes de La Covatilla, en la Sierra de Béjar, y las estaciones de La Pinilla, Navacerrada y Valdesquí. Estas pistas, facilitan la práctica deportiva en combinación con el turismo cultural de las capitales vecinas: Segovia, Ávila, Salamanca o Zamora. Por su cercanía con Madrid son muy frecuentadas por todo tipo de público tanto esquiadores como no esquiadores.

Y no sólo junto a Madrid, cuando llegan las nieves, en cualquier punto de España existe un rincón en el que poder practicar el deporte rey del invierno. Cumbres, laderas, descensos y remontes para todos los públicos y preferencias en perfecta sintonía con su entorno natural y paisajístico.





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