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“El pintor de la luz”. Así es conocido Joaquín Sorolla, una de las figuras fundamentales de la historia del arte español y uno de los pintores de mayor fama internacional en su época. Y es que este artista supo captar como pocos la luz y el movimiento en sus creaciones. Entre ellas, encontrarás paisajes rurales, costumbrismo marinero típico de la zona del Mediterráneo, escenas sociales, retratos… Todas tienen algo en común: una calidez y sensibilidad que impactará tus sentidos. ¿Cuáles son los paisajes que inspiraron a este genio?, ¿dónde puedes hallar sus obras fundamentales? Acompáñanos en este viaje pictórico por playas de aguas cristalinas, jardines, explosiones de color, por la “España de Sorolla”.

Valencia, la cuna del artista
La mejor manera de entender a Sorolla es viajar a Valencia. Este creador único vio allí la luz en 1863 en el seno de una familia humilde y fue en la Escuela de Bellas Artes donde recibió su formación. Sólo cuando paseemos por las playas de la zona (y de otras localidades de la Comunidad Valenciana como Jávea), comprenderemos los reflejos y el juego de blancos y azules que el pintor consiguió en escenas de mujeres en la playa, niños jugando, pescadores… Muy conocidas son las que realizó en la playa de El Cabañal. “El balandrito” o “El baño del caballo” son ejemplos de ello.

¿Qué te parece visitar después museos donde encontrarás obras del artista? Te recomendamos acudir al de Bellas Artes de Valencia o a la Casa Museo José Benlliure. El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y el Centro Cultural Bancaja también han acogido importantes exposiciones dedicadas a él. Muy cerca, en el Museo de Bellas Artes de Castellón, también hallarás sus creaciones. Si hablamos de monumentos, acércate a la Capilla antiguo colegio San Pablo (instituto Lluis Vives) que el valenciano inmortalizó en “El patio del instituto” o al cementerio de Valencia, donde encontrarás la sepultura de Sorolla junto a la de otras personalidades como el escritor Blasco Ibáñez.

Madrid, la casa familiar
Si la cálida luz del Mediterráneo fue uno de los factores que más marcó la obra de Sorolla, otro de ellos fue su visita al Museo del Prado (una de las pinacotecas más importantes del mundo, en Madrid) cuando sólo tenía 18 años. Allí descubrió los lienzos de Velázquez, que definirían su forma de ver el arte. En la actualidad, Sorolla ocupa en este museo un puesto de honor junto al que fue su maestro, pues el Prado posee varios cuadros del valenciano como “Chicos en la playa”. Este museo acogió en el año 2009 una antología sobre Sorolla (dentro de una exposición itinerante por varias ciudades españolas) que supuso un verdadero éxito de asistencia y demostró la fascinación que este pintor despierta entre el público. Pero si en Madrid existe un rincón especial donde descubrir la verdadera esencia del artista, ese es el Museo de Sorolla. No puedes perderte la visita a esta antigua residencia de la familia del valenciano que fue reconvertida en museo por deseo de la propia viuda. Cuando entres, sentirás como el ruido de la ciudad se queda fuera, imaginarás la escalera por la que subían los modelos que posaban para el artista, escucharás el rumor de las fuentes del jardín… y sobre todo, tendrás ante ti algunas de las obras más conocidas de Sorolla: “Jardín de la Casa Sorolla”, “Clotilde sentada en un sofá”, “Autorretrato”, “La bata rosa. Después del baño”, “Paseo a orillas del mar”, “La hora del baño, Valencia”, “Mis hijos”, “Fifth Avenue, Nueva York”, “La siesta”, “Madre”… También puedes acudir a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (que posee obras suyas) o a la localidad madrileña de Cercedilla, donde murió Sorolla en 1923. Por toda España
Además de estos dos grandes estandartes del arte de Sorolla, son muchas las ciudades españolas donde encontrarás ejemplos de sus trabajos. En Andalucía, el pintor comenzó a realizar sus estudios de jardines. En esta zona del sur de España, puedes visitar el Museo de Málaga, el Museo Carmen Thyssen Málaga o el Museo de Bellas Artes de Córdoba para encontrar obras suyas. Y no te olvides de Sevilla (que reflejó en pinturas como “La alberca, Alcázar de Sevilla”) ni de Granada, una ciudad que le impresionó profundamente gracias a Sierra Nevada o a la Alhambra. En el norte de España, puedes acudir al Museo de Bellas Artes de A Coruña o al de Bellas Artes de Vitoria-Gasteiz. De hecho, Sorolla se interesó mucho por el bravo mar Cantábrico. Prueba de ello son “Rompeolas, San Sebastián” o “Bajo el toldo, playa de Zarauz”. ¿En qué centros encontrarás más cuadros de Sorolla? El Museo de Bellas Artes de Murcia, el Museo del Greco de Toledo o el Museo Municipal de Bellas Artes de Tenerife son sólo algunos ejemplos. Que Sorolla fue un gran conocedor de España es innegable. Y es que en 1911 se comprometió con The Hispanic Society de Nueva York a hacer un proyecto mural sobre las Provincias de España, lo que hoy se conoce como “Visión de España”. Debido a ello, el pintor viajó durante casi ocho años por el país para reflejar la indumentaria y las costumbres de cada zona. Pero, por mucho que te contemos sobre este gran maestro del siglo XIX, la única manera de que te emociones con sus pinturas es que vengas a verlas. Conoce España. Conoce la obra de Sorolla y déjate llevar por los colores del Mediterráneo. Déjate envolver por la luz. Porque casi 90 años después de su muerte, se ha transformado en todo un clásico. Porque como dijo Huntington (el hispanista norteamericano que le encargó los paneles para la Hispanic Society) de él, “ha llevado su teoría de la pintura hasta el límite y sólo por eso perdurará”.