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Volcanes dormidos entre masías y castillos




Localización

Comunidad autónoma:
Cataluña

Provincia/Isla:
Girona

Girona


  • x

    Ecoturismo. Acreditación CETS (Carta Europea de Turismo Sostenible) a determinados espacios naturales.


Entre las cumbres de los Pirineos y las magníficas playas de la Costa Brava se extiende una inmensa zona de volcanes y lava, de cráteres, cenizas y basalto que crean espacios de una belleza infinita. Así es la Zona Volcánica de la Garrotxa, un Parque Natural único en la Europa continental, lleno de castillos, piedras con historia y masías centenarias que invitan al descanso, pero también a la aventura.

A poco más de 50 kilómetros de la ciudad de Girona se elevan treinta conos volcánicos, cráteres, bosques de hayas sobre ríos de lava y espectaculares barrancos de paredes basálticas, fruto de explosiones milenarias. Recorrer los volcanes del Parque Natural de la Garrotxa supone transportarse a un mundo de fuego y cenizas, que han esculpido montes y paisajes asombrosos, con multitud de pueblos integrados perfectamente en un entorno abrupto.

Esta zona volcánica, única en Europa, acabó de formarse hace 11.000 años, cuando se produjo la última erupción. Desde entonces, los volcanes permanecen dormidos, pero no del todo extinguidos. Este patrimonio geológico está plagado de sendas, miradores, caminos, castillos, monumentos e iglesias, que sorprenden al visitante por su belleza.

El contraste de colores es total. La tierra ocre, las cenizas oscuras y la lava petrificada se entremezclan con bosques y prados de verde intenso durante la primavera y el verano. Y, siempre presente, el sonido del agua, que fluye a través de fuentes y arroyos transparentes. Pasear por sus senderos, bien a pie, en bicicleta o a lomos de un caballo, es una experiencia apasionante recomendada a todos los públicos.

Es obligado acercarse al volcán Croscat, el más joven de la península Ibérica, con un corte impresionante que deja al descubierto sus pliegues y estratos, admirar las calles de Batet, un pequeño pueblo enclavado entre muros de roca volcánica, o dejarse seducir por la espectacular Fajeda d'en Jordà, un inmenso bosque de hayas sobre lavas petrificadas, que desprende un halo de misterio y seduce a todo aquel que se adentra en él. Son muchos los rincones que aguardan en esta zona de la Garrotxa, como el volcán Montsacopa, integrado en pleno casco urbano de Olot y coronado por la ermita de Sant Francesc, o el pintoresco pueblo de Santa Pau, con su entramado de calles medievales. Y, por supuesto, impresiona contemplar la silueta recortada de la pequeña localidad de Castellfollit de la Roca sobre el inmenso barranco basáltico de más de 50 metros de altura, y perderse por sus callejas recoletas abiertas al abismo.

Desde el aire, estas sensaciones se multiplican. Admirar este entorno privilegiado desde las alturas, subido en un globo aerostático, y observar a vista de pájaro los encantos de uno de los espacios protegidos más singulares de nuestro país, resulta toda una aventura para niños y mayores. Naturaleza y tradiciones, fiestas y gastronomía, excursiones y arte. Todo es posible en la Garrotxa, una comarca con multitud de tesoros ocultos que aguardan en el corazón de Cataluña. Más información en: Patronato de Turismo de la Costa Brava Conselleria de Mediambient de la Generalitat de Catalunya Ayuntamiento de Olot





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