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Ruta en bicicleta por las Bardenas Reales




Localización

Comunidad autónoma:
Navarra

Navarra


Recorra con nosotros en bicicleta de montaña los puntos más atractivos del ecosistema estepario de las Bardenas Reales, al sureste de Navarra, y disfrute de un paisaje mágico y desértico, de formas caprichosas, fruto de la erosión activa del viento y las lluvias. Durante el itinerario contemplará una gran riqueza cromática en ocres, negros, grises y marrones; así como los amplios horizontes silenciosos que dibujan este espacio declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Grandes barrancos, cerros erosionados con formas caprichosas, torrentes secos, pináculos de gres y algún rincón de vegetación mediterránea, nos adentran en el Parque Natural de Bardenas Reales, situado en Navarra. Es un paisaje misterioso, en el que incluso cuentan que se han avistado ovnis, cuya singular y salvaje morfología ha sido esculpida por el paso del tiempo y la incesante acción del viento, la lluvia y el sol. Un buen lugar para disfrutar del sosiego y la belleza del entorno.

Le proponemos conocer esta zona a través de una ruta sencilla, con pocos desniveles. El itinerario tiene una duración de entre tres y cuatro horas y comienza a cinco kilómetros de la localidad de Arguedas, en el albergue próximo a la ermita de la Virgen del Yugo. Este lugar, emplazado en una pequeña cima, es un buen mirador para apreciar el contraste entre la aridez de las Bardenas con el valle verde y fértil del Ebro.

Partiendo del albergue pedalearemos 14 kilómetros por la carretera hasta el cuartel militar, desde donde accederemos por la izquierda a la pista perimetral de la denominada Bardena Blanca. Ésta es la parte central del parque y recibe su nombre por la abundancia de sal que torna blanco el paisaje.

Pasaremos por la zona de Tres Hermanos, que son montículos de arcilla muy similares entre sí y dispuestos en línea, y enseguida llegaremos al emblemático cabezo de Castildetierra, la parte más conocida y fotografiada de las Bardenas Reales. Aquí haremos una breve parada para contemplar esta bella escultura natural que sobresale en el mar estepario confiriéndole una imagen única.

Siguiendo nuestra ruta, seguiremos hasta llegar a la Cabaña Aguirre. En este punto saldremos de la pista perimetral para tomar el camino que deja a la izquierda el Barranco Grande, el más importante por sus dimensiones y caudal, y llegaremos al único espacio verde: la reserva natural del Vedado de Eguaras, una hondonada en la que se entremezclan campos de labor y pinares de pino carrasco, de los que aprovecharemos su sombra para descansar y comer. Además de recargar energías, esta zona, donde también se alza el legendario castillo de Doña Blanca, es el mejor lugar para observar su fauna. Zorros, tejones, conejos, buitres leonados, alimoches, búhos reales y ocasionalmente, avutardas, son algunos de los animales que habitan el espectacular espacio.

Cogeremos de nuevo las bicicletas para subir a la gran meseta conocida como El Plano, que se alza al norte. Este elevado terreno fértil dedicado al cultivo de cereales y flanqueado por laderas cubiertas por romerales, constituye un excelente mirador del árido entorno de la Bardena Blanca. Tras cuatro kilómetros descenderemos por la punta de la Estroza.

Un polvoriento camino que atraviesa cinco barrancos nos conducirá hasta El Paso, donde se encuentra la Cabaña de Guardas y el Monumento al Pastor. Desde esta entrada natural al parque seguiremos la pista que nos adentrará en las caprichosas formaciones de la Ralla y el Rallón. A partir de aquí atravesaremos el Barranco Grande y volveremos al albergue, habiendo pedaleado en total 65 kilómetros.

Consejos para el recorrido

Para hacer esta ruta hay que llevar ropa cómoda y transpirable, gafas y crema para el sol y una mochila con agua y algo de comida. Además, en los pueblos cercanos al parque, como Arguedas, Figarol y Tudela existen empresas que ofrecen servicios de alquiler de bicicletas y guías profesionales que descubren al visitante los secretos de este territorio singular.





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