Claves para degustar las tapas en España


Queridos foodies: vamos a hablaros de la costumbre española más rica y divertida: ¡ir de tapas! Estas pequeñas raciones de comida se han hecho tan famosas que la palabra “tapa” es de las primeras que aprenderás cuando viajes a España. De hecho, “tapa” es una palabra reconocida en muchas lenguas. Pero, ¿en qué consiste exactamente “tapear”?

Las tapas son una especie de “aperitivo” y se suelen tomar con cerveza, vino o sidra. Las hay frías, calientes, servidas en tostas, en cazuelas de barro y muchos locales tienen “especialidades de la casa”. Aunque en principio están pensadas para abrir el apetito antes de comer o a última hora de la tarde, si acabas tomando varias, pueden sustituir a la comida principal o a la cena.

El precio de las tapas puede ser muy variado. En algunos sitios hay que pedirlas y en otros te las servirán gratis acompañando la bebida, aunque en este caso no se suele elegir la tapa, sino que el establecimiento te ofrece aquellas que tiene preparadas, su tapa más típica, “la tapa del día”… Además, si quieres una tapa que te haya gustado pero en mayor cantidad, siempre puedes pedir un menú de raciones, eso sí, ya con un coste fijo.

Ir de tapas te hará más fácil conocer a gente. No es que vayas a tener más amigos en Facebook, si no que es una costumbre estupenda para practicar en grupo, aunque también puedes hacerlo con un amigo, en pareja... Lo ideal es que os coloquéis de pie cerca de una barra y que vayáis probando las distintas variedades mientras charláis. Cada vez que se pide bebida para el grupo se llama “ronda”. De hecho, seguro que oyes a alguien decir: ¡a esta ronda invito yo!

Un consejo: no os acomodéis en un solo establecimiento, porque lo mejor es ir cambiando de bar y probar un poco de todo por las “zonas de tapas” que normalmente se concentran en calles del casco histórico. En la época de buen tiempo, lo típico es sentarse en una terraza al aire libre.

Además de en los bares “de toda la vida” podrás encontrar y probar tapas en otros espacios más modernos de muchas ciudades como los gastrobares o los antiguos mercados reconvertidos hoy en mercados gourmets. Y si tienes suerte y coincide con las fechas de tu viaje, puede que en ese momento se esté organizando alguna “Ruta de la tapa”, perfecta para recorrer varios bares y elegir cuál es tu tapa favorita.

Hay varias leyendas respecto al origen de la tapa: desde que en el siglo XIII el rey Alfonso X pedía que le sirvieran pequeñas porciones de comida para acompañar al vino hasta que antiguamente era costumbre servir la copa tapada con pan y embutido para que no cayese ningún insecto. Sea como fuere, la tapa se ha ganado nuestro corazón.

En definitiva, lo más importante a la hora de “tapear” es que disfrutes de la comida, de la compañía y, por supuesto, de la vida. Que preguntes cosas cómo “¿Dónde sirven en esta ciudad las mejores croquetas?”, que invites a alguien a “ir de cañas”, que hagas amigos… que se te haga la boca agua.