Este sitio Web utiliza cookies para asegurar la mejor experiencia al usuario. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies






Localización

Comunidad Autónoma:
Aragón

Provincia/Isla:
Zaragoza

Zaragoza


DÍA 1: La Basílica y la Seo

Zaragoza es una ciudad monumental que refleja en sus calles el paso de cuatro civilizaciones: la romana, la musulmana, la judía y la cristiana. En dos días, podremos visitar muchos de los lugares históricos que aún se conservan pero, además, descubriremos la nueva Zaragoza: una ciudad moderna, con excelentes infraestructuras y que acogió la Exposición Internacional Zaragoza 2008.

Una buena hora para iniciar nuestra visita a Zaragoza sería alrededor de las 10.30 h. Primero conoceremos el casco histórico y por eso nos dirigimos hasta la enorme Plaza del Pilar. La estampa bien merece varias fotografías con la majestuosa Basílica del Pilar, la Lonja y el Ayuntamiento en uno de sus laterales, la Catedral de La Seo al fondo y, delante, el monumento homenaje a Goya junto al Museo del Foro de Caesaraugusta. Al menos la Basílica y La Seo son visitas imprescindibles. En la primera, hay que cumplir con la tradición y besar a la Virgen del Pilar. Tampoco hay que olvidar sus cúpulas y subir a la torre para disfrutar de una panorámica de la ciudad. Desde fuera, la mejor imagen la obtendremos desde el Puente de Piedra. En La Seo, además de visitar el interior de la Catedral, tendremos la oportunidad de entrar en su importante Museo de Tapices. Si tenemos tiempo durante esta mañana, también es recomendable la visita a la Iglesia de la Magdalena (detrás de La Seo) y al Museo del Foro de Caesaraugusta para descubrir cómo era la ciudad durante el Imperio Romano.

Comer por el casco histórico

Después de un pequeño paseo, será un momento perfecto para comer y tendremos múltiples restaurantes por los alrededores de la Plaza, la calle Mayor o la del Coso. Podemos elegir entre una comida al uso en la que combinar la degustación de platos típicos como las borrajas, las migas o el ternasco, con la fruta de Aragón como postre; o poner en práctica la costumbre española de “ir de tapas” en una ciudad clásica de tapas como Zaragoza. Si probamos por las zonas de plaza de Santa Marta, de la Magdalena, San Miguel, y del Tubo, entenderemos los motivos por los que los zaragozanos siguen esta costumbre.

Tarde de cultura y ambiente

Callejeando por el centro histórico de Zaragoza nos daremos cuenta de que estamos en una gran ciudad en la que sus calles siempre tienen gente. Después de comer, podemos aprovechar para visitar el Museo del Teatro Caesaraugusta, en el que tendremos acceso a los restos del antiguo teatro romano. Continuaremos la visita por el Paseo de la Independencia, en cuya zona encontraremos multitud de tiendas en las que comprar recuerdos de la ciudad. Avanzando por el Paseo, llegamos al Patio del Palacio de la Infanta,una de las numerosas muestras de las joyas renacentistas que se pueden encontrar en la ciudad. Si volvemos al casco histórico por la Avenida César Augusto, estaremos en un área perfecta para descansar en algún local o terraza y tomarnos algo a media tarde, aprovechando el ambiente animado de la calle.

Noche de tapas por el Tubo

Después de todo el día visitando Zaragoza, lo mejor que podemos hacer para retomar fuerzas es recorrer los bares del barrio del Tubo. Es una zona de pequeñas callejuelas repletas de locales en los que es típico ir de ruta probando las especialidades de cada uno de los bares y acompañándolas de un vino o una caña de cerveza. Si nos apetece conocer la marcha nocturna de la ciudad, podremos elegir entre el ambiente más joven de los alrededores del Mercado Central, en el Casco Viejo; los locales más distinguidos de la zona de las calles Francisco de Vitoria, San Vicente Mártir o Cesáreo Alierta; o, si hace buen tiempo, las terrazas de la Plaza San Pedro Nolasco o Santa Cruz. Ten en cuenta En la oficina de turismo podrás contratar rutas guiadas por la ciudad. El bus turístico es una buena opción para moverse por los puntos de mayor interés. La tarjeta “Zaragoza Card”, que podrás adquirir en internet y en las oficinas de turismo, permite el uso del transporte público y ofrece descuentos en museos, tiendas y restaurantes. Zaragoza es una ciudad muy llana, por lo que recorrerla en bicicleta puede ser muy agradable. Infórmate de los lugares de alquiler en la oficina de turismo.

DÍA 2: Del mundo árabe a la Expo Zaragoza

El segundo día en Zaragoza nos demostrará lo distinta que puede llegar a ser la ciudad para cada turista. Por la mañana, descubriremos la Aljafería. A simple vista pensaremos que se trata de una fortaleza militar ajena al mundo árabe. Sin embargo, en su interior encontraremos una mezquita, un patio de naranjos y una arquitectura claramente determinada por su origen musulmán.

Por la tarde, visitaremos el que fue el recinto de la Expo Zaragoza 2008. A medida que nos acerquemos, descubriremos al otro lado del río Ebro la Torre del Agua. Para cruzar, tendremos que usar el Puente del Tercer Milenio, desde el que observaremos el precioso Pabellón Puente, con forma de gladiolo gigante. Además, tendremos la oportunidad de trasladarnos a los ríos de cualquier parte del mundo si visitamos el Acuario Fluvial que se encuentra en el recinto de la Expo. Es el mayor de agua dulce de Europa y uno de los mayores del mundo y en él se nos pasará el tiempo volando. Junto al Acuario, veremos los pabellones de España y Aragón en Expo Zaragoza, que siguen en pie. Tras la visita al Acuario, en los alrededores encontraremos muchas opciones para pasar el resto de la tarde. En el Parque del Agua Luis Buñuel podremos disfrutar de una playa fluvial, de una navegación por el río en barco o kayak y de un canal de aguas bravas para practicar rafting. Aunque si preferimos despedirnos de Zaragoza con la imagen más urbana de la ciudad, siempre podemos pasar las últimas horas del día disfrutando del Casco Viejo y sus alrededores. Ten en cuenta La visita guiada a la Aljafería sólo está disponible en español (excepto los meses de julio y agosto, que también está disponible en inglés, y francés). Su duración aproximada es de una hora pero no incluye las exposiciones, que se podrán ver después de la visita guiada. La Aljafería dispone de audioguías en alemán, francés, español, inglés e italiano.




Imprescindibles