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El paraíso subterráneo de Cantabria




Localización

Comunidad Autónoma:
Cantabria

Cantabria


Cantabria esconde, bajo sus praderas y hermosos montes, un tesoro subterráneo de incalculable valor. Se trata de un mundo misterioso de extrema belleza plagado de formas fantasmagóricas, de luces y sombras tenues, y de sonidos profundos: un inmenso entramado de cuevas y grutas, que fascinan a quien se adentra en ellas.

Espectaculares estalactitas y estalagmitas, además de otros muchos tipos de formaciones extrañas y maravillosas, hacen de las cuevas de Cantabria un paraíso natural único, que sorprende por su extraordinaria belleza y por su excelente estado de conservación. Se trata de un regalo de la naturaleza, en el que tienen cabida pozos, ríos subterráneos, gargantas verticales y galerías laberínticas de ciencia ficción esculpidas por el agua y la humedad durante miles de años. Desde hace siglos, muchas de estas cuevas han permanecido ocultas a los ojos del hombre. Y es ahora cuando algunas de estas grutas pueden ser visitadas.

Sólo en Cantabria existen más de 6.000 cuevas. La región es una referencia obligada para los amantes de la espeleología, gracias a la riqueza y espectacularidad de su mundo subterráneo. Pero estos encantos ocultos no están sólo reservados a deportistas expertos. Cualquiera puede adentrarse en este patrimonio natural y admirar de cerca gran parte de estos monumentos interiores.

Si quiere vivir una aventura inolvidable bajo tierra, acérquese hasta la cueva de El Soplao, y recorra más de un kilómetro rodeado de increíbles formaciones de piedra y cristales naturales, maravillas de colores inauditos que penden del techo y surgen del suelo, componiendo un escenario espectacular, y que provocan la admiración de todo el que las conoce. Esta cavidad, sólo abierta entre los meses de mayo y septiembre, está situada entre los pequeños municipios de Valdáliga, Herrerías y Rionansa, a unos veinte kilómetros de San Vicente de la Barquera.

Estos juegos de luces y sombras, sensaciones y olores se multiplican en la zona del Asón-Agüera, en el otro extremo de Cantabria. Sólo en este punto se encuentran más de 4.000 cuevas, algunas dispersas entre ellas, y otras muchas unidas entre sí. Existen visitas guiadas a once de estas cavidades a lo largo de todo el año. Hay grutas adaptadas para todos los niveles y dificultades. Cualquiera puede acercarse a ellas, independientemente de su forma física o experiencia, desde niños a partir de ocho años hasta personas de edad más avanzada. Existen rutas cortas de tres horas, y marchas mucho más exigentes de hasta ocho horas por el interior de un escenario inaudito, en el que se sentirá un explorador en un entorno sobrenatural, deslizándose hacia las entrañas de la tierra.

Aventura, deporte, misterio y belleza, pero también arte en forma de pinturas rupestres, las huellas de los primeros pobladores del planeta. Cantabria dispone de una de las mayores concentraciones de cuevas con arte prehistórico de Europa. Son manifestaciones artísticas de entre 12.000 y 40.000 años de antigüedad, un tesoro de valor incalculable que salpica todos los rincones de la región y que alcanza su punto culminante en las Cuevas de Altamira, definida por los expertos como la "Capilla Sixtina del arte cuaternario", y declarada Patrimonio de la Humanidad.





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