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Los Picos de Europa, El Valle de Laciana, Monfragüe, Muniellos y Los Valles de los Ríos Leza, Jubera, Cidacos y Alhama son algunos de los enclaves españoles declarados por la UNESCO Reservas de la Biosfera. Le proponemos descubrir estas cinco joyas naturales únicas en Europa.

La peculiar ubicación geográfica de la Península Ibérica, situada entre dos continentes, hace que ésta sea, desde el punto de vista natural, un lugar singular dentro de Europa. El norte de la Península, vertebrado por la Cordillera Cantábrica, es un auténtico paraíso natural. Allí encontrará las Reservas de la Biosfera del Parque Nacional de Picos de Europa y el Valle de Laciana y Muniellos.

Tendrá a su alcance un conjunto de espacios naturales que, a su vez, conforman la más grande y mejor conservada reserva natural del sur de Europa. Pero eso no es todo. Tendrá el privilegio de conocer el santuario europeo de varias especies en vía de extinción, como el oso pardo, el lobo ibérico o el urogallo.

Picos de Europa

Déjese impresionar por la imponente estampa de los Picos de Europa, el primer Parque Nacional creado en España. Un lugar donde altas cumbres ponen el contrapunto a profundos cañones por los que discurren las rápidas aguas de los ríos cantábricos. Todo ello, en uno de los mejores bosques atlánticos de España.

Admire el Naranjo de Bulnes o los famosos lagos de Covadonga. Asómbrese contemplando las mejores panorámicas de la Reserva a bordo del teleférico de Fuentedé. Recorra la emblemática ruta del Cares o la bella comarca de Liébana. Pero si lo que le gustan son las emociones fuertes, los Picos de Europa le ofrecen el marco idóneo para realizar todo tipo de deportes al aire libre: senderismo, rutas a caballo, parapente, barranquismo...

¿Cansado de la montaña? Ningún problema. El mar le aguarda a tan sólo 20 kilómetros del Parque. Un litoral salpicado de bellos pueblos marineros y villas señoriales que le ofrecen todo tipo de alternativas, como son los deportes náuticos o la visita al Museo de las Cuevas de Altamira, consideradas como la “Capilla Sixtina del Arte Paleolítico”.

El Valle de Laciana

En el Valle de Laciana, entre los Montes de León y la Cordillera Cantábrica, las cimas, los bosques y los pastizales vuelven a ser los protagonistas del paisaje.

Cumbres como el Cueto Nidio, que ofrece las mejores vistas del valle. Bosques como los de la Braña de Ronda y el Monte Barroso, en estado casi virgen. Interesantes rutas, como la que conduce a la Vega del Palo, originariamente una laguna glaciar.

Vaya donde vaya, apreciará que naturaleza y arte conforman un binomio perfecto. Durante todo el recorrido por el valle, se sentirá acompañado por castros, puentes romanos, caseríos tradicionales y bellísimos ejemplos del románico rural.

Si es amante de los deportes invernales, la estación de Leitariegos pone a su disposición unas modernas instalaciones en las que poder practicar todas las modalidades blancas: esquí, snowboard, raquetas de nieve, bici-esquí...

Muniellos

Descubra en Muniellos, en pleno corazón de Asturias, el mayor bosque de robles de la Península y uno de los mejores conservados de todo el continente. Muniellos es sinónimo de naturaleza en estado puro, que encontrará a lo largo de los ríos Narcea, Degaña e Ibias. Un refugio para múltiples especies: lobos, jabalíes, corzos, urogallos...

Recorra las lagunas glaciares del Pico de la Candanosa, cuyo origen se remonta a miles de años. De vuelta a la civilización, la pintoresca Cangas del Narcea aguarda al visitante para ofrecerle lo mejor de su cultura y su gastronomía.

Valle de Leza

Si su decisión es la de ir al Valle de Leza, no quedará defraudado. Habrá dejado atrás los parajes cantábricos, pero aquí encontrará un extenso paraje de bosque mediterráneo, desfiladeros y roquedos calizos que abarca casi la cuarta parte del territorio de La Rioja. Su visita supone un auténtico deleite para los sentidos.

Cierre los ojos y escuche el silencio. A continuación, alce su vista hacia el cielo. Descubrirá una de las mayores colonias de buitres leonados de todas la Península.

Dirija de nuevo su mirada hacia el suelo y comience a seguir las huellas dejadas por los dinosaurios que habitaron este lugar hace millones de años. Sabrá que se encuentra en un yacimiento arqueológico único en Europa.

Pero la visita aún no ha finalizado. Localidades como Arnedillo le ofrecen lo mejor de la sabrosa gastronomía riojana. Un gran placer para su olfato y su paladar. Por último, relájese en cualquiera de los balnearios de la zona con sus excepcionales aguas termales. Todo ello, sin salirse de los límites de la Reserva.

Monfragüe

Mucho más al sur, en tierras extremeñas, encontrará la Reserva de Monfragüe. En ella descubrirá un paisaje típicamente español y único en el mundo: la dehesa. Un claro ejemplo de la armoniosa convivencia que, durante siglos, han tenido aquí hombre y naturaleza.

Además de reunir una gran diversidad de ecosistemas mediterráneos, Monfragüe es un auténtico paraíso para los ornitólogos, ya que alberga las mayores colonias de buitre negro y de águila imperial del mundo, así como otras especies únicas, como el lince ibérico.

Si se decanta por el turismo cultural, históricas localidades como Trujillo, Cáceres y Plasencia pondrán el broche de oro a una visita que siempre conservará en su memoria.

En definitiva, cinco ejemplos de Reservas de la Biosfera que reflejan fielmente la enorme variedad y riqueza natural que posee España.





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