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San Cristóbal de La Laguna

Localización

Comunidad autónoma:
Canarias

Provincia/Isla:
Tenerife

Tenerife

  • x

    Patrimonio Mundial, certificación concedida por la UNESCO.


San Cristóbal de La Laguna, antigua capital de Tenerife, es una histórica ciudad canaria que posee una larga tradición universitaria. Su modélico trazado colonial, declarado Patrimonio de la Humanidad, alberga algunos de los monumentos religiosos más importantes de la isla, entre ellos su Catedral, así como multitud de casas señoriales de los siglos XVII y XVIII.

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Su cercanía a la costa permite a la ciudad disfrutar de las extensas playas tinerfeñas y de los innumerables atractivos que ofrecen otros núcleos como Santa Cruz de Tenerife, Puerto de la Cruz o La Orotava. Otro aliciente será descubrir las especialidades gastronómicas típicas de la isla, así como degustar la amplia variedad de vinos tinerfeños protegidos con denominación de origen. La ciudad cuenta con más de cinco siglos de existencia, después de que en 1494 Alonso Fernández de Lugo incorporara la isla a la Corona de Castilla. Tres años después, en 1497, se fundaría San Cristóbal a orillas de un lago interior situado al norte de la isla. Desde entonces, la ciudad se convirtió en el principal centro de poder político y militar de Tenerife. También lo fue en el aspecto cultural, ya que en ella se instalaron diversas instituciones docentes, como la que iba a ser por algún tiempo la única universidad canaria, la de San Fernando. A principios del siglo XVIII, La Laguna experimentó un declive que propició el auge de la vecina Santa Cruz de Tenerife hasta que, un siglo después, ésta se convirtió en capital insular. Pese a todo, la urbe ha mantenido su condición de sede universitaria y episcopal.   La ciudad El primitivo núcleo urbano (Villa de Arriba) surgió en torno a la Iglesia de la Concepción, si bien fue en el siglo XVI cuando el casco histórico se extendió (Villa de Abajo) para adoptar su actual fisonomía en forma de cuadrícula, siguiendo los cánones racionalistas propios de la época. La Laguna se convirtió así en la primera ciudad colonial no fortificada, cuya disposición serviría, además, como modelo para otras ciudades que fueron edificadas en las Américas. Este hecho, unido a otros factores, propició su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Cualquiera de las calles y elegantes paseos del centro de la ciudad permiten apreciar edificios de gran valor histórico y arquitectónico. La Iglesia de La Concepción forma parte del germen de la ciudad. El templo, declarado Monumento Histórico Artístico, fue edificado en el siglo XVI, aunque las sucesivas remodelaciones han dejado una mezcla de estilos gótico, plateresco y mudéjar. La Laguna fue un importante centro eclesiástico, lo que propiciaría la existencia de algunas de las construcciones religiosas más importantes de las Islas Canarias. Sobresale de entre todas ellas la Catedral, asentada sobre la que fuera iglesia parroquial de Los Remedios, del XVI. Ésta, construida en estilo mudéjar, constaba de una sola nave a la que se adosó una torre en el siglo XVII. El actual templo catedralicio, reconstruido a principios del siglo XX, posee fachada neoclásica y en su interior una nave central, laterales y varias capillas. El Convento de Santa Catalina, de 1611, es una de las edificaciones más importantes de la época. La austeridad externa de su iglesia y dependencias anejas contrastan con suntuosos interiores ricamente decorados, en los que sobresalen dos retablos barrocos. Otros templos dignos de mención son la Iglesia del Cristo de La Laguna y la Ermita de San Miguel, transformada en centro cultural. Mención aparte merecen los numerosos palacios y casas señoriales que surgen a cada paso por sus históricas calles. Uno de los mejor conservados es el Palacio de Salazar, actual sede del Obispado tinerfeño. Edificado en 1682, posee un suntuoso portal de estilo barroco con diversos elementos neoclásicos y manieristas. Otros ejemplos de arquitectura señorial son la Casa de Lercaro (s. XVI), actual sede del Museo de Historia, con fachada de estilo manierista; la Casa del Corregidor (Ayuntamiento), antigua residencia que exhibe una original fachada de piedra roja de 1545; y el Palacio de la Nava (siglos XVI-XVIII). En cuanto a la arquitectura del siglo XX, ésta tiene uno de sus mayores exponentes en el Teatro Leal, construido en estilo modernista. Alrededores y gastronomía A escasos kilómetros de San Cristóbal de La Laguna se encuentra Santa Cruz de Tenerife, una bella ciudad portuaria que cuenta con amplias avenidas, plazas y exóticos espacios verdes, sin olvidar destacados monumentos. La capital tinerfeña es famosa por su Carnaval, uno de los más vistosos de España. Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Internacional, se caracteriza por la espectacularidad de los trajes y la animación de murgas, comparsas y rondallas (agrupaciones musicales). La oferta hotelera es muy amplia en toda la isla, si bien es conveniente reservar con suficiente antelación para poder disfrutar de los carnavales. Desde La Laguna, es posible recorrer algunas de las localidades más pintorescas del norte tinerfeño. Puerto de la Cruz es una ciudad con una tradición turística centenaria. Además de un bello paseo marítimo, se puede admirar el Lago Martiánez, conjunto de piscinas de agua marina, obra del arquitecto canario César Manrique. La Orotava, situada en el valle homónimo, posee abundantes ejemplos de casas señoriales de arquitectura canaria y está declarada Monumento Histórico Artístico. En Icod de los Vinos podremos admirar un bello conjunto de arquitectura tradicional y estampas tan famosas como la del drago milenario (árbol autóctono). Por último, Garachico fue en origen un importante puerto y actualmente conserva edificios de gran valor histórico, como el Castillo de San Miguel (s. XVI), la iglesia de Santa Ana o el Palacio de los Condes de La Gomera. Desde el punto de vista natural, Tenerife es una isla de grandes contrastes. Las extensas playas del sur de la isla dan paso en el norte a una vegetación exuberante. Y en el centro geográfico insular se levanta el Teide que, con 3.718 metros, es la mayor altitud de España. Esta cima volcánica se encuentra dentro de los límites del Parque Nacional del Teide, espacio protegido en el que habitan abundantes especies endémicas de fauna y flora canaria. Una buena opción para alojarse en el Parque es el Parador de las Cañadas del Teide. En San Cristóbal de La Laguna se pueden saborear las especialidades típicas de la isla, tales como los ranchos (guiso típico), las conocidas papas arrugadas (patatas) y los mojos (salsas). El mar proporciona pescados como el chicharro, la vieja sancochada (pescado típico cocido), las sardinas, la caballa, el mero, así como diversos mariscos. Entre los postres más conocidos, figuran el pastel de cabello de ángel, el frangollo con miel (postre típico a base de maíz) o las truchas de batatas con almendras. Para acompañar estos platos, se puede elegir entre alguna de las cinco Denominaciones de Origen de vino que se producen en Tenerife: Abona, Tacoronte-Acentejo, Valle de Güimar, Valle de la Orotava e Ycoden-Daute-Isora.  

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