Este sitio Web utiliza cookies para asegurar la mejor experiencia al usuario. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies



Planta transplantada

La preocupación medioambiental

España, a pesar de que se pueda considerar un territorio montañoso y, en muchos aspectos, semiárido, es el hábitat de una fauna y flora de gran riqueza y biodiversidad.

España es el hábitat de más de 8.000 especies vegetales. Los bosques cubren alrededor del 30% del territorio, aunque no siempre se corresponde con especies autóctonas. Tradicionales prácticas de repoblación, desarrolladas especialmente a finales del siglo XIX, han conseguido que las masas de pinos y eucaliptos sean mayoritarias. España inició hace ya muchos años una política de conservación medioambiental que se ha acentuado notablemente en los últimos años. La protección ha sido básicamente iniciativa del Estado con fórmulas de Parque Nacional, Parque Natural o Reservas de Caza. No obstante, la mayor parte de estas competencias se han trasladado a las Comunidades Autónomas que han puesto en marcha distintos modelos de protección. Las más importantes amenazas medioambientales son las derivadas de la deforestación (incendios), erosión, desertización y contaminación de las aguas fluviales. Es un problema común a todo el sur de Europa, y el balance positivo entre agricultura, explotación racional y la conservación medioambiental es uno de los temas de debate más importantes en el país. De este modo, tanto la agricultura como el turismo (que también afecta al grado de conservación medioambiental) están sometidos en nuestros días a estrictas reglamentaciones que permitan su crecimiento sin afectar al medioambiente. Por todo ello, España es un país en el que el grado de sensibilización por la conservación del medioambiente es fuerte y creciente.

X Cambiar a la versión móvil