Ceuta, cocina del Atlántico y del Mediterráneo
El Atlántico, frío, rocoso y bravo, se une en Ceuta con el Mediterráneo, cálido, arenoso y tranquilo, dando lugar a una interesantísima variedad gastronómica de pescados que satisfacen el gusto de los más exigentes: los perezosos rodaballos de aguas profundas y arenosas; los plateados boquerones, tan parecidos a los malagueños; los cefalópodos –especialmente los gustosísimos calamares-; los suaves bogavantes y langostas del Mediterráneo, de color claro, que contrastan con los oscuros y de fuerte sabor del Atlántico. En este océano se crían los magníficos salmonetes; las blancas - casi transparentes- gambas, denominadas nadas de Padrón; los lenguados, la lubina, el gallo, el mero, el atún, el bonito y el pez espada del Estrecho; las caballas, que son origen de apodo de los ceutíes, y tantas otras especies que llegan fresquísimas a las mesas.
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