Su historia se halla estrechamente vinculada a una de las rutas históricas peninsulares: la Vía de la Plata, calzada romana que unía Sevilla y Astorga, y que fue utilizada por los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. Los derivados del cerdo y las recetas de origen pastoril son el fundamento de la rica tradición culinaria de la zona, platos que siempre deberán ir acompañados por los excelentes vinos cacereños.