Además, los espectáculos deportivos son otra opción más de ocio para el visitante, con deporte de alta competición en fútbol, baloncesto, ciclismo, rugby, regatas, surf, atletismo...
Y, por supuesto, los deportes propios del País Vasco, atractivos por su espectacularidad en todas sus modalidades. El deporte y los juegos populares vascos están muy próximos a las labores cotidianas de antaño, a los trabajos que, día a día, el vasco realizaba y que en días de esparcimiento servía de diversión o de encarnizada apuesta entre vecinos: cortar más hierba o más troncos, remar más rápido... La fama de forzudos se mide levantando grandes piedras, haciendo carreras con pesas, tirando de una cuerda contra otro grupo... O se trata de demostrar qué animales son más fuertes y mejor instruidos con el arrastre de piedras con bueyes, las luchas de carneros o los concursos de perros de pastor.
Sin embargo, el deporte más popular es la pelota vasca con sus diferentes especialidades como la pelota a mano, a pala o a cesta-punta, de las que se puede disfrutar en los frontones de cada pueblo, con las apuestas poniendo, en muchos casos, un poco de pimienta a la competición.
Además, enclavada en el Territorio de Bizkaia, la ciudad está rodeada de un paisaje fértil, con bosques, montañas, playas y costas escarpadas que hacen de Bilbao un destino privilegiado para el visitante. Podemos destacar las sierras de Gorbeia y Urkiola, ambas declaradas Parques Naturales por su alto valor natural y paisajístico, y en las que podremos disfrutar de su fauna y su flora, así como de diversas actividades: turismo ecuestre, senderismo, cicloturismo, pesca, deportes de aventura, remo...
En la costa vizcaína encontraremos pequeños puertos pesqueros como Bermeo, Ea, Ondarroa o Lekeitio, además de pueblos turísticos con playas de fina arena: Plentzia, Górliz, Bakio, etc. A pocos kilómetros de la capital se encuentra la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, una de las zonas con mayor diversidad paisajística y ecológica de todo el País Vasco, con más de 25 unidades diferentes de vegetación y una fauna que incluye mamíferos, aves, reptiles, anfibios, insectos, peces, moluscos y crustáceos. Entre las actividades a realizar en las zonas costeras destacan el buceo, la vela, el piragüismo, el surf o los paseos en barco.